¿Negociación o protocolo? Así responde Gobernación ante crisis de rehenes en prisiones

El ministro de Gobernación, Francisco Jiménez, detalló este martes los protocolos que se activan cuando se registran situaciones de rehenes en los centros penitenciarios del país.
Según indicó, la prioridad en estos casos es preservar la vida de los guardias y del personal retenido, por lo que la intervención de las fuerzas de seguridad se realiza bajo un esquema de antisecuestro y no como una negociación con las pandillas.
Jiménez explicó que cada incidente es denunciado de inmediato al Ministerio Público y que se activa el comando especializado en crisis de rehenes.
Subrayó que el Gobierno no cederá a presiones ni permitirá privilegios indebidos para los privados de libertad. “Vamos a dar lo que la ley exige, pero no más allá de eso. No se autorizarán camas especiales ni concesiones que estén fuera del marco legal”, aseguró.
En su declaración, el ministro también respondió a las críticas sobre el tiempo que tardan las autoridades en recuperar el control en casos de motines, que en algunas ocasiones se ha extendido hasta 18 horas.
Explicó que la duración de las operaciones depende del nivel de riesgo y de las condiciones en las que se encuentren las personas retenidas. “Nuestra responsabilidad es guardar la vida. No podemos intervenir si eso pone en peligro a los rehenes”, enfatizó, recordando que existen antecedentes en los que las víctimas permanecieron secuestradas durante meses.
Finalmente, Jiménez recalcó que el actuar de las fuerzas de seguridad se guía por las normas Mandela, que establecen parámetros internacionales para el trato de las personas privadas de libertad.
“Si las condiciones lo permiten, entramos de inmediato, como ocurrió ayer. Pero cuando existe un alto riesgo, debemos proceder con prudencia. No se trata de rapidez, sino de salvaguardar vidas”, concluyó.