Marco Rubio redefine la política exterior de EE. UU. con énfasis en el Hemisferio Occidental

El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ha subrayado que la política exterior del presidente Donald Trump se centrará en poner a EE. UU. primero, pero también en fortalecer los lazos con los países del Hemisferio Occidental.
En un reciente mensaje previo a su viaje por Centroamérica y el Caribe, Rubio enfatizó que la región, especialmente Guatemala, jugará un papel clave en la nueva agenda diplomática de la administración Trump.
«Nuestro objetivo es fortalecer los lazos comerciales, crear asociaciones para controlar la migración y mejorar la seguridad en el hemisferio», expresó Rubio, destacando que, aunque algunos países cooperan con EE. UU., aquellos que no lo hagan enfrentarán consecuencias, tal como lo ha demostrado el presidente Trump con la situación de Colombia.
La visita a países como El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Panamá y la República Dominicana marcará un punto de inflexión, según Rubio.
Estos países, que han sido históricamente desatendidos por administraciones anteriores, se beneficiarán enormemente de una mayor cooperación económica y diplomática con EE. UU.
«Podemos revertir esta situación», señaló el Secretario de Estado, aludiendo a la fragilidad de la dependencia estadounidense de cadenas de suministro lejanas que la pandemia de COVID-19 puso de manifiesto.
Rubio también destacó que el fortalecimiento de las relaciones con estos países no solo potenciará sus economías, sino que reducirá los incentivos para la migración y brindará mayor seguridad económica a EE. UU.
A medida que estos socios regionales crezcan, se fortalecerán para enfrentar desafíos como la influencia de China en la región, mencionando el Canal de Panamá como un ejemplo de cómo el Partido Comunista Chino ha intentado expandir su influencia.
Uno de los puntos clave en la agenda de Rubio es la lucha contra la migración ilegal y el narcotráfico, mencionando que los cárteles de la droga y el tráfico de fentanilo han desestabilizado la región.
«Los regímenes ilegítimos de Cuba, Nicaragua y Venezuela están amplificando intencionadamente el caos», señaló el Secretario de Estado, quien reafirmó la postura de EE. UU. de trabajar con países que, como Guatemala, demuestren pragmatismo y compromiso con el bienestar de sus ciudadanos.
En este contexto, Rubio dejó claro que la diplomacia de EE. UU. se guiará por intereses comunes concretos, no por ideologías.
Según él, los países del Hemisferio Occidental comparten más intereses congruentes que conflictos, y por ello, el camino hacia la prosperidad y seguridad regional dependerá de la cooperación estrecha con Estados Unidos.
A pocos días de su partida hacia Guatemala y los demás países centroamericanos, Rubio mostró confianza en que los líderes de la región, al igual que Trump, priorizarán las necesidades de sus ciudadanos por encima de intereses ajenos.
«Juntos, hay pocos límites a lo que podemos lograr», concluyó el Secretario de Estado, dejando claro que la nueva política exterior de EE. UU. buscará beneficiar no solo a los estadounidenses, sino también a sus vecinos del sur.