Luto en el Nu Metal: Fallece Sam Rivers, alma y pulso de Limp Bizkit

Sam Rivers, bajista y miembro fundador de Limp Bizkit, falleció este sábado a los 48 años, según informó oficialmente la banda a través de sus redes sociales. La noticia causó profunda conmoción en la comunidad musical y entre sus seguidores, quienes reconocen la importancia de Rivers como alma del sonido de la agrupación nu metal. La causa de su muerte, revelada posteriormente por su familia, fue una larga batalla contra el cáncer, enfermedad que lo había afectado desde hace tiempo.
Este músico fue reconocido no solo por su virtuosismo al bajo, sino por aportar un estilo único que combinaba elementos de funk, otorgando a Limp Bizkit un sonido característico que marcó una generación. La banda, liderada por Fred Durst, lo despidió con un emotivo mensaje en el que destacan su talento, presencia inolvidable y corazón enorme, considerándolo una leyenda dentro del género metal y rap rock. Su influencia trascendió más allá de la música, siendo una figura entrañable para sus compañeros y fans.
Sam Rivers fue uno de los artífices del éxito de Limp Bizkit, grupo que se formó en la década de 1990 y que marcó una era con álbumes icónicos como «Significant Other» y «Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water». A pesar de que tuvo que alejarse temporalmente de la banda en 2015 por problemas de salud hepática, siempre permaneció como un pilar fundamental en la historia del grupo. Su última gira en 2025 fue significativa, pues lamentablemente poco después se confirmó su fallecimiento.
El fallecimiento de Rivers añade un capítulo triste al rock norteamericano en 2025, justo tras la reciente pérdida del guitarrista Ace Frehley, conocido como Spaceman de Kiss. El impacto de su partida se siente en el mundo del nu metal y la música contemporánea, pues su bajo y ritmo eran el pulso que mantenía vivas a las canciones de Limp Bizkit, un pulso que ahora se extraña profundamente.