Llevar la vacuna del Covid-19 a toda América Latina será un gran reto

Latinoamérica tiene regiones recónditas e impenetrables; megalópolis y villas miseria sin servicios básicos; selvas tropicales, alta montaña, desierto, fenómenos naturales devastadores y unas economías duramente golpeadas, un conjunto de circunstancias que no facilitarán vacunar contra el coronavirus.
El transporte «a los sitios más alejados de las grandes ciudades y a barrios periféricos, con la conservación de la cadena de frío» para la vacuna será el primer reto, pero también contar con recursos humanos capacitados para el manejo adecuado de las vacunas, aseguró a la AFP el epidemiólogo colombiano Carlos Trillos.
Unos 12,5 millones de los 630 millones de latinoamericanos se han infectado de coronavirus y al menos 435.000 han muerto, un tercio del total de las víctimas mortales de la epidemia en el mundo, según un balance realizado por AFP basándose en informaciones oficiales.
La OPS espera distribuir vacunas en la región entre marzo y mayo de 2021 a través del Covax, un mecanismo implementado por la Organización Mundial de la Salud para garantizar un acceso equitativo en una carrera en la que las naciones emergentes tienen las de perder.
Todos los países de América Latina y el Caribe han suscrito su interés en adherirse al Covax, aunque algunos carecen de capacidad para comprar las vacunas, detalló Barbosa.
Pero este instrumento proveerá dosis para alcanzar solamente a entre 10% y 20% de las poblaciones, por lo que muchos gobiernos han firmado aparte acuerdos bilaterales con laboratorios y firmas biotecnológicas.
La vacuna se administrará de forma gratuita. En una primera fase, las campañas se destinarán a profesionales de la salud, trabajadores esenciales y, en algunos casos, personas mayores o con condiciones que generen mayor riesgo de desarrollar formas graves de covid-19.
Países de menores ingresos como Bolivia, Haití, Guyana y varias islas del Caribe apuestan a su condición de elegibles por el Covax para recibir vacunas sin aportar fondos, así como El Salvador, Honduras y Nicaragua, fuertemente afectados por el paso de los ciclones Iota y Eta.
Las últimas proyecciones del Covax estiman que solo vacunar al 20% de la población de la región costará más de 2.000 millones de dólares.
Almacenar y distribuir las vacunas se perfila como el principal obstáculo.
Entre las que puntean en la carrera, las de Pfizer/BioNTech requieren mantenerse conservadas a unos 70°C bajo cero, lo que restringirá su administración a las grandes urbes, estiman expertos.
Mantener la cadena de frío «es un desafío para todos los países», señaló Barbosa. Pero «hay mas de 100 vacunas en desarrollo (…) las otras que están más cerca de concluir los ensayos clínicos utilizan la misma cadena de frío que los países ya utilizan», en rangos de -15°C a -25°C o de 2 a 8°C.
Argentina, que ha firmado acuerdos que le garantizan hasta ahora la vacuna para 28 de sus 44 millones de habitantes, desplegará a las Fuerzas Armadas para encargarse de la logística de la operación, que podría hacerse en los centros de salud o escuelas.