Liga de dos contendientes

La reanudación de LaLiga tras el parón internacional apuntaló el mano a mano cabecero entre el Barcelona, líder sólido, intratable, y el Real Madrid, el único que, a duras penas y con las dudas que no ha disipado en lo que va de temporada, mantiene su ritmo y cuestiona la consecución de un título del que parece haber dimitido el Atlético Madrid, desplomado en las últimas jornadas.
La vuelta a la liga reafirmó la situación asumida antes del impás de selecciones: el Barcelona aceleró con la remontada en el Metropolitano; el Real Madrid resistió al empuje y con los tres puntos de La Cerámica y el Atlético Madrid quedó pendiente de un hilo y sumido en una racha negativa en una semana negra. Un estado apuntalado con lo sucedido este fin de semana: otra goleada azulgrana frente el Girona, un triunfo gris y discutible del plantel de Carlo Ancelotti contra el Leganés y un nuevo revés rojiblanco, ante el Espanyol, con el que no pudo.
A punto de entrar en la recta decisiva del curso, al conjunto de Diego Pablo Simeone se le caen los objetivos. La Copa es su consuelo ahora. Distanciado en seis puntos del Real Madrid y en nueve ya del Barcelona, la Liga es una utopía. Con solo nueve fechas por jugar.
Entre el líder y el vigente campeón hay solo una brecha de tres puntos que advierte que todo puede pasar aún. Sin embargo, las sensaciones y el terreno de juego contradicen la lectura del puntaje y advierten un trecho sideral entre uno y otro.
Aún así hay nueve partidos por disputar, una visita del Real Madrid a Barcelona y todo puede pasar. El líder está cómodo, intratable. No hay cuestión. El campeón, amparado en el efecto Kylian Mbappe, espera la llegada aún de una versión mejor en su fútbol que dispare sus expectativas. Está por llegar.
El sábado anocheció bajo las dudas del Real Madrid que ganó al Leganés con apuros (3-2), aferrado al acierto del astro francés y cobijado en el balón parado en un choque otra vez embarrado por las decisiones arbitrales y el descontento del club pepinero. Tres victorias seguidas del conjunto blanco que aprovechó el tropiezo del Atlético Madrid horas antes.
El Atlético, afectado por las secuelas de su semana negra, eliminado de la liga de Campeones y derrotado por el Getafe y el Barcelona antes del parón, carecía de margen de error ante el Españyol. Era casi su última oportunidad. No pasó del empate en Barcelona. Un punto de nueve que le arrinconan en la puja por el título y le dejan la Copa como reto final de la temporada.
Alentado por la derrota del Atlético Madrid y advertido por el triunfo del Real Madrid, que le alcanzó provisionalmente en la tabla, el Barcelona siguió a lo suyo este domingo. En velocidad de crucero arrolló al Girona (4-1) impulsado por el acierto del polaco Robert Lewandowski que respondió con un doblete al acoso de Mbappe en la carrera por el éxito en la clasificación de goleadores.
El cuadro de Hansi Flick, que acumula nueve victorias seguidas en LaLiga, cierra el trimestre inicial del 2025 con números de récord. No conoce la derrota. En veinte partidos acumula diecisiete partidos ganados y tres empates.
Lewandowski está en su mejor momento desde que llegó al fútbol español. A sus 36 años ya suma veinticinco goles en la Liga. La mejor desde el 2022. Ha logrado anotar en ocho de sus nueve últimos partidos. Aventaja en tres dianas a Mbappe que también hizo dos contra el Leganés el sábado.
«Veo al equipo muy concentrado. No sueña demasiado alto. Se sueña, pero es importante tener los pies en la tierra, trabajar duro y estar enfocado», ha afirmado Flick tras advertir que el equipo está «en el buen camino».