La destrucción de un satélite ruso puso en riesgo a la Estación Espacial Internacional

El Departamento de Estado de Estados Unidos calificó de peligrosa e irresponsable la actitud de Rusia luego de que una prueba militar con un misil antisatélite pusiera en riesgo a los tripulantes de la Estación Espacial Internacional (EEI).
Según Estados Unidos, la destrucción del satélite generó más de 1 mil 500 restos espaciales identificables y cientos de miles más de tamaño pequeño.
Debido a esto, y a manera de precaución por si hubiese sido necesaria una evacuación, se les ordenó a los siete astronautas de la estación refugiarse en las cápsulas acopladas durante dos horas luego de la prueba militar.
La EEI orbitó a través o cerca de los escombros cada 90 minutos, hasta que después del tercer paso los especialistas aseguraron que ya era seguro para la tripulación.
La NASA explicó en un comunicado que en los próximos días seguirá vigilando la situación para descartar cualquier tipo de riesgo.
“Esta prueba aumenta de manera significativa el riesgo de astronautas y cosmonautas de la EEI, así como otras actividades espaciales humanas”, señaló Ned Price, vocero del Departamento de Estado.
Este ensayo militar en el espacio no fue informado por Rusia. “El comportamiento peligroso e irresponsable de Rusia pone en peligro la seguridad del espacio exterior y claramente demuestra que sus declaraciones en contra del uso de armas en el espacio son falsas e hipócritas”, señaló el funcionario.
Actualmente, en la Estación Espacial Internacional están los astronautas Mark Vande Hei, Raja Chari, Thomas Marshburn y Kayla Barron, además de los cosmonautas Anton Shkaplerov y Pyotr Dubrov, y el alemán Matthias Maurer de la Agencia Europea Espacial.
Miles de fragmentos «peligrosos»
La Estación Espacial Internacional estuvo orbitando a través o cerca del cúmulo de escombros cada 90 minutos, hasta que al cabo del tercer paso los especialistas determinaron que era seguro para la tripulación.
En el comunicado, la NASA explica que durante los próximos días continuará monitorizando la situación para comprobar que todo es seguro.
No es la primera vez que la basura espacial daña la Estación Espacial Internacional.
Los expertos alertan que estas pruebas de armas que rompen satélites en órbita suponen un problema añadido al dispersar los fragmentos y hacer que estos colisionen con otros objetos. Una reacción en cadena de proyectiles que puede llegar a ser peligrosa.
Según el astrofísico de Harvard, Jonathan McDowell, el primer campo de escombros pasó a las 2 de la madrugada ET y coincidió con la estación cada hora y media.
El Comando Espacial de EE. UU. lleva varios años siguiendo estos tests rusos.
En 2020 se informó de dos pruebas, pero no parecieron destruir ningún objetivo en el espacio.
Ahora, Rusia habría probado estos misiles para destruir un viejo satélite, el Kosmos 1408.
En total, hasta 1 mil 500 piezas de «escombros orbitales rastreables» se generaron tras la destrucción del satélite, según describe el Comando Espacial de EE.UU.
«Estos escombros de la prueba de misiles continuarán representando una amenaza para las actividades en el espacio exterior durante los próximos años, poniendo en riesgo los satélites y las misiones espaciales, además de forzar más maniobras para evitar colisiones», asegura James Dickinson, general del ejército estadounidense.
«Es impensable que Rusia ponga en peligro no sólo a los astronautas estadounidenses e internacionales asociados en la EEI, sino también a sus propios cosmonautas», ha asegurado Bill Nelson, director de la NASA. Una acción que también habría supuesto una amenaza para la estación espacial china que se está construyendo, según explica Nelson.
Desde la Agencia Espacial Rusa Roscosmos han querido restar importancia al asunto y explican que «la órbita del objeto, que obligó a la tripulación hoy a moverse hacia la nave espacial de acuerdo con los procedimientos estándar, se ha alejado de la órbita de la ISS». Finalizando con que ahora la Estación Espacial Internacional «está en la zona verde».