El superintendente de Administración Tributaria (SAT), Marco Livio Díaz, se pronunció públicamente respecto a una supuesta denuncia en su contra por los delitos de extorsión y tráfico de influencias, presuntamente vinculados al caso B410.
En su declaración, Díaz rechazó categóricamente los señalamientos y solicitó una investigación objetiva e imparcial.
El caso B410 ha sido foco de atención en los últimos meses debido a su implicación en presuntas redes de corrupción en el país.
Según lo indicado, algunos testimonios apuntan al superintendente como parte de supuestas prácticas irregulares dentro de la SAT.
Sin embargo, Díaz afirmó que estas declaraciones buscan dañar su reputación y distraer de los avances en la lucha contra la evasión fiscal.