Inclusión financiera en Guatemala alcanza el 65%: un avance histórico con desafíos pendientes

Guatemala ha registrado un avance sin precedentes en inclusión financiera. En apenas cuatro años, el porcentaje de personas con acceso a servicios bancarios formales aumentó del 37% al 65%, según confirmó el presidente del Banco de Guatemala (Banguat), Álvaro González Ricci.
Este salto representa la incorporación de alrededor de 5.3 millones de guatemaltecos al sistema financiero formal, un cambio que marca un antes y un después en la democratización del acceso a productos bancarios.
El dato fue revelado en una entrevista concedida a La Red Noticias 106.1, donde González Ricci destacó que el aumento refleja el resultado de esfuerzos sostenidos del sistema bancario privado y la demanda creciente de servicios financieros en el país.
“Ya pasamos de un 37% de inclusión financiera… ahora tenemos 65% solo en bancos”, explicó González Ricci.
Avance clave, pero no suficiente
El acceso a servicios financieros formales —como cuentas de ahorro, crédito y seguros— está ampliamente reconocido como un instrumento clave para reducir la pobreza, fomentar el desarrollo económico y fortalecer la movilidad social.
No obstante, aunque los avances son notables, un 35% de la población —alrededor de 6.6 millones de personas— aún se encuentra al margen del sistema.
Muchos de estos guatemaltecos viven en zonas rurales o pertenecen a sectores vulnerables, enfrentando obstáculos como la falta de infraestructura bancaria, costos elevados, baja educación financiera, y requisitos difíciles de cumplir.
Remesas, migración y nuevos productos
La expansión del acceso también ha estado impulsada por innovaciones específicas, como productos diseñados para migrantes.
González Ricci mencionó que el sistema financiero ha adaptado servicios para atender a los millones de guatemaltecos en el extranjero, cuyas remesas benefician a casi un tercio de la población.
De hecho, el crecimiento proyectado de las remesas —al menos 9% en 2025, según Banguat— representa una oportunidad clave para impulsar aún más la inclusión financiera.
En este sentido, el Congreso discute la creación de un banco especializado para migrantes, una propuesta que podría acercar aún más a este segmento al sistema formal.
Hacia una inclusión financiera efectiva
A pesar del aumento en cobertura, expertos advierten que la meta no debe ser únicamente abrir cuentas bancarias, sino asegurar un uso productivo de los servicios financieros.
Para González Ricci, el reto radica en que los recursos —particularmente las remesas— se conviertan en inversión, ahorro y generación de empleo.
“La remesa no debe consumirse en productos básicos, sino invertirse para generar rentabilidad y oportunidades”, señaló el titular del Banguat.
Esto requiere educación financiera, servicios personalizados y políticas públicas que faciliten el emprendimiento y la estabilidad económica a largo plazo.