Guatemala y su historia en eliminatorias mundialistas: entre la ilusión y la frustración

Cada cuatro años, el calendario futbolístico internacional revive un sueño que, para Guatemala, ha sido una mezcla constante de esperanza, lucha y desencanto: clasificar por primera vez a una Copa del Mundo. La selección nacional chapina ha sido protagonista de algunas gestas memorables y otras caídas dolorosas en las eliminatorias de la Concacaf, marcando una historia de constante búsqueda por alcanzar la gloria que aún le es esquiva.
Un inicio con entusiasmo y limitaciones
Guatemala comenzó a participar en las eliminatorias mundialistas en 1958, rumbo a la Copa del Mundo de Suecia. Desde entonces, ha estado presente en más de una docena de procesos clasificatorios. Sin embargo, durante las primeras décadas, la escasa infraestructura futbolística y la falta de profesionalización limitaban seriamente sus aspiraciones frente a potencias regionales como México, Costa Rica o El Salvador.
La década dorada: los 60 y el título de Concacaf
A pesar de no haber clasificado a ningún Mundial, Guatemala vivió su época más dorada en la década de 1960. El mayor hito llegó en 1967, cuando la selección ganó el Campeonato de Naciones de Concacaf (predecesor de la Copa Oro), venciendo a México 1-0 en Tegucigalpa. Aunque este torneo no otorgaba aún cupos mundialistas, dejó claro que el país podía competir al más alto nivel en la región.
2006: La ilusión más cercana
De todos los intentos por clasificar, el proceso rumbo al Mundial de Alemania 2006 es recordado como el más prometedor. Bajo la dirección técnica del colombiano Ramón «Primitivo» Maradiaga y con una generación liderada por jugadores como Carlos «el Pescadito» Ruiz, Guillermo «el Pando» Ramírez y Gonzalo Romero, Guatemala llegó al Hexagonal final.
El combinado nacional comenzó bien, con una histórica victoria 5-1 sobre Trinidad y Tobago, pero el desgaste y los errores defensivos acabaron por costar caro. Al final, se quedó a solo cuatro puntos del repechaje, dejando un sabor amargo y la sensación de que el Mundial estuvo al alcance.
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Fracasos recientes y sanciones
El camino hacia Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 trajo más decepciones. En ambas eliminatorias, Guatemala no logró avanzar a la ronda final. El golpe más fuerte llegó en 2016, cuando la FIFA suspendió a la Federación Nacional de Fútbol por injerencia gubernamental, dejándola fuera del proceso hacia Rusia 2018. Fue un capítulo oscuro que evidenció las fracturas estructurales del fútbol nacional.
El renacer con Luis Fernando Tena
Con la llegada del técnico mexicano Luis Fernando Tena en 2021, la selección ha vivido un nuevo aire. Bajo su conducción, Guatemala ha mostrado un avance en su juego, con una identidad clara y mayor presencia internacional. La reciente clasificación a la fase final de la eliminatoria rumbo a 2026 —en un proceso ampliado por la triple sede del Mundial en Norteamérica— ha reavivado el sueño nacional.
El equipo, que mezcla experiencia y juventud, se prepara para el sorteo de la fase final con la ilusión renovada, sabiendo que el objetivo es difícil, pero no imposible. Jugadores como Óscar Santis, Olger Escobar, Arquímides Ordóñez y Nathaniel Méndez-Laing representan esta nueva esperanza.
La eterna lucha por la consagración
La historia de Guatemala en eliminatorias es la de un país que, pese a las caídas, no ha dejado de soñar. Cada proceso trae consigo nuevas expectativas, pero también el peso de una larga espera. A las puertas de una nueva oportunidad, la pregunta vuelve a sonar en los corazones de millones de aficionados: ¿será esta vez?
La respuesta comenzará a escribirse en el sorteo de la Concacaf. Y, como cada cuatro años, Guatemala estará allí, lista para intentarlo una vez más.