Gobierno de Guatemala verificará informe sobre detención de migrantes hondureños por parte de funcionarios de EE.UU.

Agentes de inmigración de Estados Unidos asignados a Guatemala para asesorar a las autoridades locales habrían violado los términos de su financiamiento al ayudar a funcionarios a deportar a hondureños que formaban parte de una caravana migrante a principios de este año, según un reporte del personal demócrata de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense difundido el martes.
El 15 de enero, The Associated Press reportó que uno de sus periodistas vio a cuatro agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) operando un punto de revisión junto a policías guatemaltecos cerca de la localidad de Morales, en el este de Guatemala. La policía revisaba los documentos de los migrantes, y aquellos que no contaban con la documentación apropiada eran enviados de regreso a la frontera con Honduras.
Cuestionados sobre qué hacían ahí, uno de los agentes del ICE dijo que estaban en Guatemala para capacitar a las autoridades en materia de control migratorio. Un portavoz de la embajada estadounidense dijo en ese momento que el personal de Seguridad Nacional — ICE y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza — estaba en Guatemala “brindando asesoría y respaldo en el desarrollo de capacidades” para lidiar con la migración irregular.
Según el reporte, los agentes estadounidenses rentaron tres vagonetas para 12 pasajeros cada una y contrataron conductores para regresar a los migrantes hondureños a la frontera ese día.
Pronunciamiento
Francis Masek, secretaria de Comunicación de la Presidencia, informó que respecto al reporte presentado por un senador integrante del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE. UU., es importante hacer énfasis en que dicho informe se centra en lo relativo a acuerdos entre instituciones estadounidenses.
A pesar de que se menciona que los supuestos hechos se desarrollaron en territorio guatemalteco, el informe hace referencia a normativas internas y asuntos propios entre las instituciones y agencias del Gobierno de los EE. UU., asunto “sobre el que no nos corresponde emitir opinión”.
Según Masek, el Gobierno de Guatemala iniciará un proceso de verificación y análisis de los hechos con las instituciones nacionales correspondientes, con el objetivo de tener mayor claridad de algunos detalles mencionados en dicho reporte que supuestamente ocurrieron un día después de la toma de posesión del nuevo gobierno.
Las instituciones a cargo de la verificación serán el Ministerio de Relaciones Exteriores, Gobernación, el Instituto Guatemalteco de Migración, y la Procuraduría General de la Nación.