Gobierno de Guatemala rechaza posible impuesto a remesas desde Estados Unidos

El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, expresó, en La Ronda de este lunes 26 de mayo, su «profunda preocupación» ante el anuncio de una posible medida que impondría un impuesto del 3.5% a las remesas enviadas desde los Estados Unidos, una decisión que afectaría directamente a miles de familias guatemaltecas que dependen de estos envíos para su subsistencia diaria.
Durante su habitual conferencia matutina en el Palacio Nacional, Arévalo se dirigió directamente a las familias guatemaltecas dentro y fuera del país, reconociendo el «enorme sacrificio» que realizan los migrantes guatemaltecos que viven lejos de su tierra para sostener con dignidad a sus familias.
«Las remesas no son sólo una cifra importante para la economía del país, son sobre todo el fruto del amor y del trabajo de millones de guatemaltecos y guatemaltecas que, aún a la distancia, siguen sosteniendo a sus comunidades», afirmó el mandatario con evidente preocupación.
El presidente destacó que estos envíos han permitido que miles de familias tengan acceso a servicios básicos como salud, educación y vivienda digna, subrayando así el impacto social que tienen las remesas más allá de su valor económico.
Como parte de las acciones emprendidas por su administración, Arévalo informó que la semana pasada envió una carta dirigida a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos manifestando que la inclusión del impuesto «no haría sino agravar aún más las ramificaciones sociales que el gobierno de Guatemala intenta combatir día a día, como la pobreza, la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico y la migración irregular».
En dicha misiva, el gobierno guatemalteco reconoce los esfuerzos de la actual administración estadounidense y del Congreso para promover el desarrollo de su economía, fomentar el empleo local y aumentar la recaudación fiscal. Sin embargo, advierte que gravar las remesas tendría un efecto negativo en los hogares, empresas y comunidades que expulsan migrantes.
«Esta medida es contraproducente a los esfuerzos conjuntos que el gobierno de Guatemala y el gobierno de los Estados Unidos realizan para regular la migración, garantizar un retorno sostenible y combatir las redes de trata de personas y el crimen organizado en nuestro país», subrayó el presidente.
Como parte de la estrategia para mitigar el impacto de estas posibles medidas, Arévalo anunció que esta semana una delegación guatemalteca viajará a los Estados Unidos, encabezada por el canciller Carlos Ramiro Martínez y la ministra de Economía, Gabriela García, con el propósito de fortalecer las relaciones comerciales con los Estados Unidos y reducir el impacto de las medidas arancelarias.
La delegación sostendrá una reunión con la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos y participará en una serie de encuentros acompañados por representantes del sector privado de Guatemala, quienes durante la semana se reunirán con senadores, congresistas, funcionarios y empresarios estadounidenses.
Analistas económicos locales estiman que las remesas representan aproximadamente el 20% del PIB de Guatemala, convirtiéndose en uno de los pilares fundamentales de la economía nacional. Según datos del Banco de Guatemala, en 2024 los envíos superaron los 18 mil millones de dólares, beneficiando directamente a más de 1.5 millones de familias.
La posible implementación de este impuesto ha generado preocupación entre organizaciones de migrantes guatemaltecos en Estados Unidos, quienes han manifestado que la medida podría forzarlos a utilizar canales informales para enviar dinero a sus familiares, evadiendo así el gravamen pero exponiéndose a mayores riesgos y costos.
El gobierno de Arévalo, que asumió el poder en enero de 2024 tras una turbulenta transición política, ha colocado la protección de los derechos de los migrantes guatemaltecos como una de sus prioridades en política exterior, buscando establecer una relación más equilibrada con Estados Unidos que no se centre exclusivamente en temas de seguridad y control migratorio.
«A los hermanos y hermanas migrantes, como les hemos venido reiterando, no están solos», concluyó Arévalo, reafirmando el compromiso de su administración de trabajar para «custodiar y proteger la economía de nuestro país, el desarrollo del pueblo de Guatemala y la dignidad de sus familias».