Gasolina domina el mercado vehicular en Guatemala, pero los combustibles alternativos ganan terreno

El parque vehicular en Guatemala sigue dependiendo mayoritariamente de la gasolina como fuente de energía, con 5.1 millones de vehículos que la utilizan, lo que representa el 88% del total de unidades registradas en febrero de 2025.
Sin embargo, el panorama comienza a mostrar cambios con el crecimiento del diésel y los combustibles alternativos.
Según proyecciones, para el año 2030 el número de vehículos que operan con diésel podría alcanzar los 847,563, mientras que los que utilizan combustibles alternativos se estima que llegarán a 91,877.

Este crecimiento refleja una tendencia global hacia opciones más eficientes y sostenibles, impulsada por el aumento en los costos de los combustibles tradicionales y las políticas ambientales en favor de energías menos contaminantes.
A pesar del dominio de la gasolina, los analistas advierten que Guatemala podría estar en las primeras etapas de una transición hacia un modelo vehicular más diversificado.
Factores como incentivos gubernamentales, la expansión de estaciones de carga para vehículos eléctricos y la mejora en la tecnología de combustibles alternativos podrían acelerar este cambio.
El desafío radica en la infraestructura y regulación necesarias para facilitar esta evolución.
Mientras otros países ya han implementado estrategias para la reducción de combustibles fósiles, Guatemala aún enfrenta retos en la adopción masiva de vehículos que utilicen fuentes de energía más limpias.
Ante este escenario, el futuro energético del país dependerá de las decisiones políticas y económicas que impulsen una movilidad más sostenible sin afectar la accesibilidad y viabilidad del transporte para la población.