Falla en elevador del Aeropuerto La Aurora: nuevamente atrapadas varias personas

Trece personas quedaron atrapadas este domingo en un elevador del Aeropuerto Internacional La Aurora, sumando así un nuevo capítulo a la problemática recurrente que enfrentan los pasajeros y trabajadores de la principal terminal aérea de Guatemala.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, el incidente se produjo en el área de parqueo y generó momentos de angustia entre los afectados, quienes debieron ser auxiliados por personal de rescate y seguridad del aeropuerto.
La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) confirmó que la intervención fue rápida y que todas las personas fueron liberadas sin lesiones graves, aunque la situación provocó incomodidad y retrasos en el flujo normal de viajeros y operaciones aeroportuarias.
Este no es un hecho aislado. Durante el año 2025, se han registrado al menos otros dos incidentes similares, afectando tanto a pasajeros como a trabajadores del lugar.
El pasado agosto, diez empleados quedaron retenidos durante varias horas en un ascensor tras una avería mecánica, debiendo ser rescatados con apoyo de bomberos y personal médico que luego confirmó su estado estable.
Sin embargo, cada uno de estos eventos ha encendido las alarmas sobre la eficiencia en el mantenimiento y gestión de la infraestructura del aeropuerto, bajo responsabilidad directa de la DGAC y la empresa contratista para el mantenimiento de los elevadores, Tecnologías Smart Home S.A.
Según las autoridades, la empresa debe garantizar el correcto funcionamiento de los equipos y cumplir con cláusulas de mantenimiento por un periodo mínimo de tres años, aunque los reportes señalan incumplimientos sistemáticos pese a las reiteradas solicitudes de atención urgente.
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El contrato adjudicado para la instalación y mantenimiento de ocho elevadores y seis escaleras electromecánicas superó los 8 millones de quetzales, pero el Ministerio de Comunicaciones no ha hecho efectivo el pago debido a los problemas persistentes.
Las autoridades han insistido en que el respaldo legal obliga a la empresa a responder por repuestos y reparaciones inmediatas ante cualquier desperfecto, subrayando la importancia de brindar un servicio seguro y eficiente a los usuarios.
No obstante, el propio viceministro de Comunicaciones ha reconocido públicamente que si bien los equipos se mantienen en uso, presentan deficiencias que afectan el día a día del aeropuerto.
En los últimos meses, la DGAC ha activado en cada episodio protocolos de seguridad para la atención de emergencias, con el objetivo de garantizar la rápida evacuación y asistencia médica de los afectados.
Las puertas de los elevadores incluso resultaron dañadas durante intentos de rescate, dejando inhabilitados los equipos por varios días y complicando la movilidad en la terminal.
Organizaciones civiles y algunos usuarios han manifestado inquietud sobre la seguridad de los sistemas de transporte vertical en el aeropuerto y la falta de soluciones estructurales, pues los tropiezos se repiten sin que haya un pronunciamiento definitivo de la empresa responsable ni un cronograma público de mejoras inmediatas.
