¿Estamos perdiendo la batalla contra la desnutrición infantil en Guatemala?

En una reciente entrevista con La Red Noticias, Jairo Orellana, presidente de la Comisión de Seguridad Alimentaria, destacó la gravedad de la situación alimentaria en Guatemala y la necesidad urgente de una intervención coordinada para reducir los índices de desnutrición, especialmente entre los niños más vulnerables.
Orellana subrayó que los niños de 6 a 24 meses son los más afectados por la desnutrición, un problema que pone en riesgo el desarrollo físico y mental de las nuevas generaciones.
Según el presidente de la comisión, la desnutrición en este grupo etario es un desafío complejo que requiere un trabajo conjunto entre instituciones del Estado, organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil para garantizar una nutrición adecuada desde la infancia.
“La desnutrición infantil en Guatemala es una crisis que necesita ser enfrentada con urgencia. Es fundamental que implementemos estrategias coordinadas que no solo proporcionen alimentos, sino también educación sobre una alimentación saludable para prevenir consecuencias a largo plazo”, indicó Orellana.
El líder de la Comisión de Seguridad Alimentaria destacó que el trabajo para reducir los índices de desnutrición es un esfuerzo conjunto y que no se trata solo de distribuir recursos, sino de fortalecer la infraestructura sanitaria y educativa, además de asegurar que las familias en situación de pobreza tengan acceso a una nutrición adecuada.
Impacto social y económico
La desnutrición en Guatemala, que afecta a una gran parte de la población infantil, tiene repercusiones a largo plazo no solo en la salud de los menores, sino también en la productividad del país.
Orellana enfatizó que invertir en la salud nutricional de los niños no solo mejora la calidad de vida de la población, sino que también tiene un impacto directo en el desarrollo económico del país, al formar adultos más saludables y productivos.