¿Estamos ignorando el mayor desafío de la nación? La verdad detrás de la malnutrición que afecta a los niños guatemaltecos

En una entrevista para La Red Noticias, desde el Congreso Mundial de Crecimiento y Nutrición, celebrado en Atenas, Grecia, expertos en salud y nutrición abordaron la problemática de la desnutrición y malnutrición en Guatemala.
Durante la entrevista, el Doctor Otto Torres, enfatizó que la malnutrición continúa siendo un problema crítico en Guatemala, especialmente en la población infantil, donde los efectos son devastadores para el desarrollo físico y cognitivo.
Pese a la gravedad del problema, el tema no recibe la atención prioritaria que requiere en la agenda nacional, lo que genera repercusiones a largo plazo en el crecimiento y la competitividad del país en comparación con otras naciones.
Las tres caras de la malnutrición
La desnutrición es solo una de las tres caras de un problema más amplio: la malnutrición, que afecta a muchos guatemaltecos de diferentes maneras.
Según Torres, la malnutrición en Guatemala se manifiesta de tres formas principales:
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La carencia de nutrientes esenciales, lo que lleva a la desnutrición.
Esta es la forma más visible y grave, donde los niños no tienen acceso a los nutrientes necesarios para un desarrollo adecuado.
Los efectos son claros: retrasos en el crecimiento, problemas de aprendizaje y mayor vulnerabilidad a enfermedades.
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El sobrepeso y la obesidad, que no solo resultan del consumo excesivo de alimentos, sino que también son consecuencia de la pobreza.
Muchas familias recurren a productos baratos y de baja calidad nutricional, lo que genera un ciclo de mala alimentación que favorece la obesidad, especialmente en los contextos urbanos.
La falta de acceso a alimentos frescos y saludables es un factor clave en este fenómeno.
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El déficit de micronutrientes, conocido como «hambre oculta».
Aunque las personas pueden consumir suficientes calorías, la carencia de vitaminas y minerales esenciales para la salud afecta gravemente el desarrollo físico e intelectual de los niños, dejando secuelas que perduran toda la vida.
Datos históricos de la malnutrición
Datos alarmantes revelan que Guatemala sigue siendo uno de los países con los índices más altos de desnutrición crónica en América Latina.
Según la Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil (ENSMI), aproximadamente 46.5% de los niños menores de 5 años padecen de desnutrición crónica, lo que coloca al país entre los primeros a nivel mundial en esta materia.
El impacto de la malnutrición es múltiple: limita el rendimiento escolar, reduce las oportunidades laborales en el futuro y perpetúa el ciclo de pobreza.
La falta de atención a este problema también afecta a los sistemas de salud, ya que las enfermedades asociadas con la malnutrición son responsables de una alta carga en los hospitales del país.
Los expertos en salud y nutrición insisten en que combatir la malnutrición debe ser una prioridad nacional, con políticas que aborden las causas estructurales, como la pobreza, el acceso limitado a alimentos nutritivos y la falta de educación en salud alimentaria.