Estado de sitio entra en vigencia como respuesta a escalada de violencia

El Gobierno de Guatemala activó un estado de sitio a nivel nacional como respuesta a una serie de hechos violentos registrados durante el fin de semana, los cuales impactaron directamente a las fuerzas de seguridad y generaron preocupación entre la población.
La medida surge en un contexto marcado por ataques armados contra agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y acciones atribuidas a estructuras criminales, lo que llevó a las autoridades a reforzar su capacidad operativa mediante herramientas legales excepcionales.
El exviceministro de Gobernación, Arkel Benítez, lamentó públicamente la pérdida de agentes policiales y subrayó que cada víctima representa no solo a un servidor público, sino a una familia afectada por la violencia.
Según el análisis del exfuncionario, la situación evidenció un nivel de planificación criminal que obligó al Estado a reaccionar con mayor contundencia.
El estado de sitio permite a las fuerzas de seguridad ampliar operativos, restringir ciertas garantías constitucionales y actuar de forma más rápida frente a amenazas, aunque su vigencia deberá ser conocida y ratificada por el Congreso de la República conforme a la ley.
Mientras tanto, el Ejecutivo sostiene que la medida busca restablecer el orden y garantizar la seguridad de la ciudadanía ante un escenario considerado de alto riesgo.