viernes, 13 de febrero de 2026
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¿Está la Policía Nacional Civil operando con las manos atadas?

12 de junio de 2025
¿Está la Policía Nacional Civil operando con las manos atadas?

La seguridad ciudadana en Guatemala enfrenta una crisis estructural que requiere acciones inmediatas. Según el experto en seguridad, Arkel Benítez, ex funcionario del Ministerio de Gobernación, el fortalecimiento de la Policía Nacional Civil (PNC) es una prioridad urgente para garantizar la protección de los ciudadanos.

«Continuar con el incremento del pie de fuerza de la Policía Nacional Civil es fundamental, porque en ello radica la posibilidad de tener más policías por kilómetro cuadrado y, lógicamente, tener una mejor presencia del Estado», señaló Benítez durante una entrevista en la emisora 106.1.

El experto enfatizó que este crecimiento en el número de efectivos debe ir acompañado de mejoras logísticas significativas. «Ello supone la necesaria correlación de incrementar también la capacidad de movilidad y logística, es decir, vehículos, patrullas e insumos», explicó.

Sin embargo, uno de los problemas más graves que enfrenta actualmente la institución policial va más allá de los recursos materiales. Benítez señaló como crítico «el debilitamiento de la moral policial, que hoy tiene una policía endeudada, con bajos salarios». Esta situación, según el especialista, afecta directamente el rendimiento operativo y el compromiso de los agentes.

«Un policía que no está bien financieramente, en su estabilidad física y emocional, porque está endeudado y el sueldo no le alcanza, es un policía que no va a rendir», advirtió Benítez, subrayando la importancia de atender la situación económica de los miembros de la PNC como parte integral de cualquier reforma.

La falta de recursos básicos para los agentes ha llegado a extremos alarmantes, según denunció el experto. «Hoy el problema es que hasta en las colchonetas que compras están robando el dinero. Algo tan sagrado como es su descanso en una estación de policía, el no poder tener ni siquiera dónde descansar porque están robando el dinero de la compra de los colchones y de los uniformes», manifestó con preocupación.

Benítez también señaló la persistencia de prácticas corruptas dentro de la institución, que afectan desde el ingreso de nuevos elementos hasta los procesos de ascensos. «Seguimos teniendo el problema de corrupción incluso hasta en el ingreso de los aspirantes a la academia de la policía. No digamos de los ascensos, algo que se había logrado depurar bastante pero que ahora regresó al parecer con más fuerza», denunció.

A pesar de este panorama desalentador, el especialista considera que sí es posible una reestructuración efectiva de la PNC. «La formación técnica y profesional se había establecido. Lamentablemente el gobierno de Jimmy Morales desmanteló la Policía Nacional Civil y los esfuerzos que se habían avanzado, pero sí es posible», afirmó.

Para lograr esta transformación, Benítez considera fundamental el papel de la Inspectoría de la PNC y del Ministerio Público, junto con los sistemas de inteligencia. «Se ha logrado en otras ocasiones el mantener un mejor esquema de combate a la corrupción», recordó, aunque subrayó que «necesitamos un liderazgo claro» para alcanzar resultados positivos.

El experto estima que se requiere una inversión aproximada de 800 millones de dólares para reformar integralmente el sistema de seguridad, de los cuales unos 500 millones deberían destinarse al sistema penitenciario y el resto al fortalecimiento de la PNC.

La reforma policial, según Benítez, debe surgir de un consenso amplio que incluya a los mandos medios de la institución y no simplemente responder a intereses políticos. «Hay que reformar la ley de la Policía Nacional Civil, pero con un criterio no en función de complacer al presidente del Congreso, que fue policía, sino que realmente hacer un consenso con el apoyo de los mandos medios», puntualizó.