Esta es la historia detrás del tatuaje y peinado de Sebastian Sosa

Sebastián Sosa sufrió el COVID-19 en dos ocasiones. La primera había sido en julio de 2020 y un mes después el arquero comenzó a sufrir la pérdida de pelo.
Tiempo después decidió raparse, lo cual aprovechó sus ganas de tatuarse para hacerse uno en la parte posterior de la cabeza.
Sebastian Sosa 🦁 pic.twitter.com/o5ql0lEcNc
— NTV Spor (@ntvspor) November 24, 2022
Sosa, el arquero uruguayo que defiende a la Celeste, tuvo una de las secuelas que deja el coronavirus: efluvio telógeno. ¿De qué se trata? De la pérdida de pelo difusa.
No Sebastian Sosa no party 🇺🇾 pic.twitter.com/uprfPsm67k
— De Marco 🇦🇷🇸🇦 (@CAl_Arabic) November 24, 2022
«Tuve el COVID-19 (por primera vez) por julio del año pasado y en agosto se me empezó a caer el pelo. Una caída muy abrupta, me quedaba con los mechones en la mano. También del resto del cuerpo: cejas, pestañas. Después averiguando supe que era una secuela del COVID-19. Me quedaban algunos pelos parados nomás, entonces decidí raparme», contó a fines del año pasado al canal argentino Tyc Sports.
✂️ Uruguay'ın 3. kalecisi Sebastian Sosa'nın tarzı ve dövmeleri.#FIFAWorldCup pic.twitter.com/J27oEdA0LF
— Fotomaç (@fotomac) November 24, 2022
Luego, Sosa llamó la atención con el tatuaje que se hizo en la nuca cubriendo toda la parte de atrás de su cabeza: un león. «Siempre me quise hacer un tatuaje. Siempre me gustaron los leones. Le dije a mi señora que me iba a hacer uno atrás y me respondió: ‘Y dale, si querés y te bancás el dolor’. Así es la historia del nuevo look y el tatuaje», explicó.
«En el momento que crezca el pelo se tapará y si lo quiero lucir de nuevo me rapo. Me va a dar muchas opciones, cuando vuelva el pelo si Dios quiere», bromeó.