¿Es posible un sistema penitenciario seguro y libre de corrupción en Guatemala?

El Ministro de Gobernación, Francisco Jiménez, destacó recientemente la necesidad de una reforma integral del sistema penitenciario en Guatemala, señalando que las actuales condiciones carcelarias fomentan la corrupción y afectan la seguridad dentro de las prisiones del país.
Durante su discurso, Jiménez enfatizó que uno de los principales problemas del sistema es el contacto directo entre los guardias y los privados de libertad, lo cual, según el funcionario, facilita actos de corrupción y debilita el control dentro de los centros penitenciarios.
@lared106.1
¿Se puede evitar la corrupción en las cárceles de Guatemala? El ministro de Gobernación hizo una revelación sobre el sistema penitenciario, y cómo este funciona.
♬ original sound – La Red 106.1
Otro punto crítico señalado por el ministro es el hacinamiento. En cárceles diseñadas para albergar entre 25 y 30 personas, actualmente se registran hasta 200 internos, situación que no solo pone en riesgo la seguridad de los reclusos y del personal, sino que también dificulta la implementación de medidas de control efectivas.
Jiménez subrayó además la importancia de mejorar la infraestructura y modernizar la tecnología en las prisiones del país.
Según él, sin estas mejoras, cualquier esfuerzo de capacitación del personal o adquisición de equipos será insuficiente para garantizar un sistema penitenciario eficiente y seguro.
Podría interesarte: ¿Privilegios en Renovación 1? Autoridades aseguran que cabecillas de pandillas no reciben beneficios
El ministro concluyó que enfrentar la corrupción en las cárceles guatemaltecas requiere acciones concretas, incluyendo la construcción de nuevas instalaciones y la implementación de protocolos que limiten el contacto entre guardias e internos. Estas medidas, dijo, podrían ser el primer paso hacia un sistema más justo y seguro.
La discusión sobre la reforma del sistema penitenciario se mantiene vigente, mientras el país busca soluciones que combinen seguridad, justicia y respeto a los derechos humanos de los reclusos.