Entre la debilidad estatal y la cultura del “más barato”: así crece el contrabando

El aumento del contrabando en Guatemala responde a una combinación de debilidad institucional y prácticas culturales arraigadas.
Así lo señala CODECOF, que identifica la ausencia de Estado en áreas estratégicas como uno de los principales factores que permiten operar impunemente a las estructuras dedicadas al ingreso ilegal de productos.
Muriel Ramírez, vocera de la comisión, explicó que en muchas comunidades se percibe el contrabando como una actividad “normalizada” debido a que ofrece productos más baratos.
Sin embargo, esta práctica genera pérdidas fiscales millonarias y abre una puerta a riesgos sanitarios, ya que gran parte de estos productos no cumple con estándares de trazabilidad ni controles de calidad.
Expertos del sector empresarial insisten en que la respuesta debe ser integral. Proponen fortalecer la coordinación público-privada, mejorar las capacidades de identificación de productos ilegales y endurecer los controles en rutas utilizadas por las redes criminales.
También recalcan la necesidad de campañas informativas para desalentar el consumo de mercancía sin certificación.
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