Elección del TSE se convierte en «moneda de cambio» ante procesos simultáneos, advierte experto

La inminente elección de magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) se realiza en un escenario de alta vulnerabilidad, al haberse convertido en una «moneda de cambio» debido a la simultaneidad de otras elecciones de segundo grado, como la Corte de Constitucionalidad (CC), el Ministerio Público (MP) y la Contraloría General de Cuentas.
Así lo advirtió el experto en temas electorales Emerson García, ante el llamado que se espera hoy para integrar la Comisión de Postulación del TSE.
García, quien ha sido fiscal de partidos políticos, calificó esta elección como la «más riesgosa», superando incluso a la de la CC. La razón principal es que la magistratura entrante, que tomará posesión en marzo, tendrá a su cargo la organización de dos procesos electorales generales, además de la tarea de «lavarse la cara» y recuperar la credibilidad institucional perdida.
El experto lamentó que esta simultaneidad «empeora» las deficiencias ya conocidas en la selección de magistrados, como la falta de conocimientos técnicos de los aspirantes. Señaló que hay «mucho interés» de varios grupos en ocupar estos espacios, pero no son personas que conozcan el proceso electoral, sino que responden a «intereses que no son precisamente los que necesitamos».
García interpreta el reciente requerimiento de un diputado para adelantar la convocatoria (que legalmente debía ser en enero, 60 días antes del fin del mandato) como una señal de la intensidad de las negociaciones.
Este adelanto, lejos de ser positivo, «hace entonces más vulnerable la elección», pues facilita el cumplimiento de acuerdos previos donde el TSE se usa para asegurar puestos.
Finalmente, García recordó que la Comisión de Postulación estará integrada por cinco miembros. Aunque dos son conocidos (rector y decano de Derecho de la USAC) y uno será electo por el Colegio de Abogados y Notarios (CANG), la clave estará en los dos representantes de las universidades privadas (un rector y un decano).
Estos últimos, según García, «pueden hacer un equilibrio en el filtro» para frenar perfiles impulsados solo por intereses políticos.