El sistema penitenciario guatemalteco y sus limitaciones: “No tenemos el control”, afirma Jiménez

El sistema penitenciario guatemalteco enfrenta limitaciones estructurales que impiden un control efectivo por parte del Estado, reconoció el Ministro de Gobernación, Francisco Jiménez, durante una entrevista en La Red 106.1FM, donde describió las cárceles como «un ecosistema criminal».
«El sistema penitenciario es un ecosistema criminal. La única garantía como Estado que tenemos es la seguridad perimetral, pero dentro del sistema no tenemos control», afirmó Jiménez al explicar por qué las requisas, como la que se desarrollaba en ese momento en el Centro Preventivo de la zona 18, no representan una solución definitiva al problema de la violencia coordinada desde los centros de detención.
El funcionario reconoció abiertamente las limitaciones de estas intervenciones: «El único mecanismo que tenemos son las requisas y tengo que reconocerlo. Por eso es que nosotros estamos con los proyectos de renovación».
Esta declaración surgió en respuesta a un cuestionamiento sobre la efectividad de las requisas, considerando que al día siguiente de estas intervenciones continúan las extorsiones y otros delitos coordinados desde las cárceles.
«Pareciera entonces que es un fracaso», planteó el entrevistador, a lo que Jiménez respondió: «La realidad es que el fracaso está en la estructura del sistema». Esta admisión refleja la magnitud del desafío que enfrenta el gobierno para controlar la actividad criminal que se coordina desde los centros penitenciarios.
El Ministro citó como ejemplo positivo las acciones tomadas en «el antiguo infiernito», donde las autoridades lograron retomar el control: «¿Qué hicimos en el antiguo infiernito? Eso sería lo mismo, no había control. Tomar el control, sacar a los privados de libertad, no voy a recordar todo lo que encontramos, todo lo bizarro que había. Y es porque no había control absolutamente. Retomarla, remozarla y crear mecanismos de control. Eso tenemos que hacer».
Sin embargo, Jiménez señaló que implementar este tipo de soluciones a mayor escala requiere una inversión significativa que no ha sido autorizada: «Lo que sucede es que requiere un proceso también de inversión. Y vuelvo a decirlo, lamentablemente no se nos autorizó el presupuesto que habíamos solicitado para el tema de las cárceles».
El funcionario hizo un llamado a los diputados para que apoyen la asignación de recursos para el sistema penitenciario en el próximo ciclo presupuestario, destacando que «son más de 30 años donde no se ha construido ni una nueva cárcel» en el país.
Mientras tanto, el Ministerio está trabajando en fortalecer su capacidad de inteligencia para hacer más efectivas las requisas: «Estamos en este momento fortaleciendo nuestra unidad de análisis y de inteligencia penitenciaria que nos permita hacer también requisas selectivas. No como hoy, que fue una requisa completa, sino que identificar actores internamente y hacer la requisa específica».
Jiménez reconoció que estas medidas son limitadas pero necesarias dado el contexto actual: «Son cuestiones de limitación, sí. No hay un éxito rotundo. Tengo que reconocerlo. No tenemos el control, pero tenemos mecanismos que tenemos que utilizar».
Estas declaraciones se producen en un contexto de repunte de violencia homicida en el país, que ha sido reconocido públicamente por el presidente Bernardo Arévalo y que las autoridades atribuyen principalmente a la actividad de pandillas, lo que ha llevado al gobierno a implementar cambios significativos en la cúpula del Ministerio de Gobernación, incluyendo el nombramiento de Ludin Godínez como nuevo director del sistema penitenciario.