El Real Madrid duerme líder y pone presión al Barcelona

El Real Madrid cierra la jornada de este sábado como líder de LaLiga tras imponerse 0-2 al Villarreal en un partido exigente en el estadio de La Cerámica.
El triunfo no solo representó tres puntos de alto valor, sino que permitió al conjunto blanco asumir provisionalmente la cima del campeonato, a la espera de lo que haga el FC Barcelona este domingo cuando reciba al Oviedo en el Camp Nou.
El protagonista volvió a ser Kylian Mbappé, autor de un doblete que confirmó su peso decisivo en los momentos clave. El francés llegó a 21 goles en 20 partidos de Liga y volvió a marcar diferencias fuera de casa, un escenario que había sido una deuda para el equipo en esta temporada y que comenzó a saldarse bajo la dirección de Álvaro Arbeloa.
La victoria cobra mayor relevancia por el contexto. Villarreal, tercer clasificado, representaba una prueba de fuego para medir el momento del Real Madrid tras la goleada al Mónaco en Liga de Campeones. El equipo respondió con orden, compromiso y eficacia, ingredientes que le permiten mantenerse firme en la lucha por un título que ahora depende también de lo que suceda en el Camp Nou.
El liderato provisional supone un cambio en el panorama de la temporada madridista, especialmente después de haber quedado fuera de la Copa del Rey y perder la Supercopa de España. Con la Liga y la Champions como los dos grandes objetivos restantes, el margen de error se reduce, pero el equipo parece haber encontrado una línea ascendente.
Arbeloa había anticipado la importancia del momento al señalar que el duelo europeo podía ser un punto de inflexión. Ante Villarreal, sus futbolistas respaldaron ese discurso con una actuación sólida, destacando la activación en la presión tras pérdida y una mayor intensidad colectiva.
Mientras el Barcelona afronta su compromiso dominical con la obligación de responder, el Real Madrid observa desde lo más alto de la tabla. Dormir líder no garantiza el título, pero sí envía un mensaje claro: la pelea por la Liga está abierta y el conjunto blanco no piensa soltarla fácilmente.







