«El PAN no vuelve, siempre ha estado»: Manuel Conde aclara la situación del partido más antiguo de Guatemala

El Partido de Avanzada Nacional (PAN), la organización política más antigua con vigencia en Guatemala, continúa su proceso de reestructuración interna pese a los desafíos legales que enfrenta tras las controvertidas elecciones de 2023.
Así lo confirmó Manuel Conde, actual Secretario General del partido, quien en una reciente entrevista desmintió que el PAN esté «regresando» a la escena política nacional.
«El PAN jamás se ha ido. El PAN ha estado presente, gobernó entre 96 y 2000 y ha estado presente por más de 30 años en el Congreso de la República», afirmó categóricamente Conde, quien hasta 2023 fue diputado de esta agrupación política.
«Yo fui diputado del PAN hasta el año 2023 y soy secretario general del PAN. Mi periodo como secretario vence este año y es por esa razón que en la convocatoria que se hizo pública la semana pasada, yo estoy firmando como secretario del PAN», explicó.
La confusión sobre el estatus del partido surgió a raíz de una reciente convocatoria a asambleas publicada en el Diario de Centroamérica en enero de 2025, que algunos interpretaron como un «regreso» de la agrupación política. Sin embargo, Conde aclaró que se trata simplemente de la continuación de procesos internos que el partido ha venido realizando regularmente.
«El PAN hizo convocatoria de asambleas en el año 2024. Hicimos asambleas en tres departamentos y estamos ahora en una nueva convocatoria para continuar con el proceso de asambleas municipales, departamentales y luego vendrá la Asamblea Nacional del PAN una vez hayamos realizado las asambleas municipales», detalló.
Historia
Fundado en 1989, el PAN se ha convertido en una institución histórica en el panorama político guatemalteco.
Con 43 mil afiliados, según datos proporcionados por Conde, el partido ha mantenido una presencia constante en el Congreso de la República durante las últimas décadas, aunque no con la fuerza que tuvo en los años 90, cuando fue «aplanadora» legislativa durante el gobierno de Álvaro Arzú (1996-2000).
«Quizás no con la fuerza que tuvo el PAN en los años 90. Fue aplanadora en el Congreso de la República entre 96 y 2000, pero el PAN es un partido histórico ya en nuestro país, el más antiguo», reflexionó Conde, quien ha sido diputado panista en dos legislaturas, representando tanto al Distrito Central como por Lista Nacional.
El actual proceso de renovación de órganos partidarios responde a requisitos legales establecidos en la Ley Electoral y de Partidos Políticos.
«Lo que estamos haciendo es continuamos con nuestro proceso de darle licencia a los órganos partidarios y lo hacemos con el amor y cariño de siempre», expresó Conde, quien por mandato legal no podrá continuar como Secretario General tras haber cumplido dos períodos en el cargo.
La situación legal del PAN, sin embargo, no está exenta de complicaciones.
Según información del Tribunal Supremo Electoral (TSE), el partido habría sido cancelado en enero de 2024 junto con otras agrupaciones políticas.
No obstante, Conde sostiene que el partido se encuentra en un proceso de apelación tras lo que considera un «fraude electoral» en los comicios de 2023.
«El PAN fue parte también de los partidos que nos vimos atropellados por el fraude electoral», denunció Conde, señalando particularmente irregularidades en los distritos del área metropolitana y los municipios del departamento de Guatemala, bastiones tradicionales del partido.
«Solo en la metropolitana hubo tres sistemas de control de votación. La junta electoral del departamento de Guatemala, la junta electoral municipal del metropolitano, más el sistema del tribunal electoral», explicó.
Estas irregularidades, según Conde, impidieron que el PAN obtuviera representación en el Congreso en la actual legislatura, situación que el partido ha impugnado legalmente.
«Nosotros impugnamos y lo impugnamos con evidente fuerza probatoria», afirmó, mencionando como evidencia el hecho de que «más de 14 funcionarios del tribunal supremo electoral y empleados del tribunal fueron a aceptar cargos al Ministerio Público» y que «cuatro de los cinco magistrados titulares del tribunal supremo electoral están separados de sus cargos porque están ligados a procesos».
A pesar de estos desafíos legales, el PAN continúa funcionando como organización política, manteniendo sus procesos internos y cumpliendo con sus obligaciones ante el TSE.
«Nosotros hemos actuado en dos líneas. Primero, nuestro derecho de defensa y luego nuestro derecho a mantener vigente una organización partidaria», explicó Conde.
El Secretario General destacó la transparencia y el orden que han caracterizado al partido a lo largo de sus 36 años de historia. «Nosotros jamás hemos dejado de reportar un gasto de campaña. No tenemos registro de financiamiento no registrados. No tenemos vínculos de dinero mal habido», aseguró, subrayando que el PAN ha sido «conservador» no solo en su ideología y principios, sino también en el manejo de sus finanzas.
En un panorama político guatemalteco caracterizado por la volatilidad de las organizaciones partidarias, el PAN se presenta como una excepción, junto con la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), al ser uno de los pocos partidos históricos que se mantienen activos.
Mientras el país se encamina hacia un proceso electoral que podría contar con hasta 40 partidos políticos, el futuro del PAN dependerá tanto de los resultados de sus procesos legales como de su capacidad para renovarse y mantener su relevancia en el escenario político nacional.