El GBG bajo control ¿Cómo Guatemala logró ser el cuarto país con menos casos en Centroamérica?

Guatemala se posiciona como el cuarto país de Centroamérica con menos casos de Gusano Barrenador del Ganado (GBG), según el último boletín epidemiológico emitido por el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA).
Control exitoso y recuperación significativa
Durante la segunda semana epidemiológica de 2025, comprendida entre el 5 y el 11 de enero, el país reportó un acumulado de 101 casos, de los cuales 12 se encuentran activos, 3 son nuevos, 85 han sido recuperados y solo un animal falleció debido a esta parasitosis.
Este panorama sitúa a Guatemala con un 84% de recuperación en los casos reportados, un indicador que refleja el impacto positivo de las acciones preventivas y de control sanitario.
El GBG es una parasitosis que afecta a los animales, principalmente ganado bovino, y es provocada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax.
Esta parasitosis puede comprometer gravemente la salud de los animales si no se detecta y trata oportunamente.

Comparativa regional
Guatemala supera en control epidemiológico a países como Nicaragua, Honduras y Costa Rica, que reportan miles de casos acumulados.
Por ejemplo, Nicaragua registra 9,279 casos acumulados, mientras que Honduras suma 311 y Costa Rica, 13,149.
En contraste, Belice lidera como el país con menos incidencia, registrando apenas 2 casos acumulados, seguido por El Salvador con 3 casos.
A nivel regional, Panamá presenta la mayor carga, con 34,058 casos acumulados.
Factores de éxito y desafíos pendientes
El éxito en Guatemala se atribuye a la vigilancia constante en zonas de alto riesgo, la capacitación técnica a ganaderos y veterinarios, y campañas masivas de educación sanitaria.

Estas medidas han permitido la detección temprana y el tratamiento oportuno de los casos, limitando la propagación de la enfermedad.
No obstante, el cambio de estación podría propiciar un aumento de casos, ya que el clima cálido favorece la emergencia del insecto.
Ante este panorama, el MAGA y VISAR han intensificado la vigilancia epidemiológica, así como los controles de movilización de animales en áreas vulnerables.
