El fin del estado de sitio y el temor a un rebrote criminal

Con la decisión del Gobierno de no prolongar el estado de sitio, expertos en seguridad advierten sobre los riesgos de una reducción prematura de los controles extraordinarios aplicados en zonas clave del país.
Para el analista Erick Cano, si bien la medida no es una solución permanente, su levantamiento sin un plan de transición sólido podría abrir espacio a un repunte de la criminalidad.
Durante el periodo de excepción, se reportaron operativos más intensivos, capturas y mayor presencia de fuerzas de seguridad, lo que habría contenido parcialmente el accionar de estructuras delictivas.
No obstante, Cano sostiene que estas organizaciones suelen reagruparse rápidamente cuando la presión disminuye.
El especialista también cuestiona la fragilidad legal que enfrentan policías y militares en sus operaciones, señalando que muchos agentes actúan con temor a represalias judiciales, lo que limita su capacidad de respuesta ante el crimen organizado.
Para Cano, la seguridad no puede depender únicamente de estados de excepción, sino de una política sostenida que fortalezca la inteligencia, la coordinación interinstitucional y la protección jurídica de quienes combaten la delincuencia.