El Estado inicia 2026 con una elevada disponibilidad de recursos y desafíos de ejecución

El Gobierno Central comenzó el año 2026 con una alta liquidez en sus cuentas fiscales, al registrar más de Q24 mil millones en depósitos en el Banco de Guatemala, una cifra que no tiene precedentes recientes y que contrasta con los niveles de ejecución del gasto observados durante el año anterior.
Los datos oficiales muestran que el monto acumulado es resultado de ingresos tributarios superiores a los proyectados, colocaciones de deuda pública y recursos que no fueron utilizados por distintas dependencias del Estado. Aunque el volumen de fondos disponibles fortalece la posición financiera del Gobierno, también expone limitaciones en la capacidad de gasto, particularmente en áreas de inversión pública.
Durante 2025, el presupuesto aprobado superó los Q154 mil millones; sin embargo, una parte significativa de esos recursos no fue ejecutada, lo que contribuyó a que el saldo en caja se mantuviera elevado al cierre del año.
Este comportamiento ha generado cuestionamientos sobre la eficiencia en la planificación y ejecución del gasto, especialmente en proyectos de infraestructura y programas de impacto social.
Analistas en materia fiscal coinciden en que contar con liquidez ofrece margen de maniobra para el arranque del nuevo ejercicio presupuestario, pero advierten que mantener fondos ociosos —especialmente aquellos provenientes de deuda— implica costos financieros y oportunidades perdidas para atender necesidades estructurales del país.







