Drones, cámaras y operativos: la estrategia para sobrevivir al tráfico del Black Friday

El Black Friday marca uno de los días de mayor actividad comercial del año, y con ello llega también un incremento significativo en el tráfico vehicular.
Para enfrentar la saturación en las principales zonas comerciales, autoridades de tránsito han puesto en marcha un plan especial que combina tecnología, monitoreo en tiempo real y presencia estratégica en puntos críticos.
Drones para vigilar desde el aire
Las unidades de tránsito han desplegado drones en sectores donde el flujo se vuelve más impredecible, como centros comerciales, avenidas principales y accesos a la ciudad.
“Desde el aire podemos detectar embotellamientos antes de que colapsen por completo y redirigir vehículos”, explicaron autoridades.
El uso de esta tecnología permite identificar bloqueos, incidentes menores y rutas alternas sin necesidad de movilizar múltiples unidades en tierra.
Cámaras que alimentan un centro de monitoreo
La red de cámaras municipales también juega un papel clave. Los operadores monitorean en tiempo real los cambios en el flujo vehicular y ajustan los ciclos de semáforos en zonas donde la carga aumenta repentinamente.
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Durante el Black Friday, el tiempo de observación se duplica, lo que permite activar alertas tempranas y enviar unidades de apoyo antes de que se generen atascos prolongados.
Rutas alternas y llamado a la planificación
El plan también incluye la habilitación de rutas alternas en horarios específicos, especialmente en los accesos a centros comerciales donde el tráfico puede duplicarse.
Los conductores, por su parte, son llamados a planificar con anticipación, evitar las horas pico y optar por transporte público cuando sea posible.
A medida que el Black Friday crece en popularidad, también aumenta la presión sobre la infraestructura vial. Aunque la tecnología ayuda a mitigar los efectos, las autoridades reconocen que ninguna estrategia es suficiente si miles de vehículos convergen al mismo tiempo y lugar.
Mientras tanto, la apuesta sigue siendo combinar tecnología, presencia humana y cooperación ciudadana para que el Black Friday sea intenso, pero no caótico en las calles.