De la escuela al desempleo: el impacto silencioso de la crisis educativa

La calidad del aprendizaje y la preparación académica de los estudiantes siguen siendo uno de los principales focos de preocupación en el sistema educativo guatemalteco.
Durante la entrevista, la diputada Lucrecia Marroquín advirtió sobre las deficiencias que arrastran miles de jóvenes al concluir el nivel diversificado.
De acuerdo con la legisladora, una parte significativa de los graduados no cuenta con habilidades básicas en lectura, escritura y matemáticas, lo que limita su ingreso a la educación superior o al mercado laboral formal.
Esta situación, señaló, se agravó tras la pandemia, ante la falta de programas efectivos de nivelación y recuperación académica.
Otro de los puntos críticos mencionados fue la formación docente. Marroquín cuestionó el cierre de las escuelas normales, al considerar que dejó un vacío en la preparación práctica de los maestros.
Actualmente, indicó, muchos docentes egresan de universidades sin experiencia suficiente en el aula, lo que impacta directamente en la calidad de la enseñanza.
Las consecuencias de esta crisis educativa trascienden el ámbito escolar. La falta de oportunidades para los jóvenes incide en el aumento del empleo informal, la migración irregular y la reproducción de ciclos de pobreza, factores que continúan afectando el desarrollo social y económico del país.