Cuenta regresiva para el Mundial 2026 ha comenzado oficialmente

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha marcado oficialmente el inicio de la cuenta regresiva de un año para lo que él describe como «el mayor Mundial de la FIFA en la historia», que será organizado conjuntamente por Canadá, México y Estados Unidos en 2026.
«Oficialmente estamos a 1 año de la patada inicial del torneo más grande de la Copa del Mundo organizada por Canada, Mexico y Estados Unidos,» declaró Infantino con evidente entusiasmo en un mensaje oficial difundido por la FIFA.
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El máximo dirigente del fútbol mundial concluyó su mensaje con un enérgico «Let’s go! Allez! Vamos! Que comience el conteo!» en tres idiomas, simbolizando la diversidad cultural que caracterizará este torneo sin precedentes.
Esta declaración marca un hito significativo en la preparación del torneo que, por primera vez en la historia, será organizado por tres países diferentes y contará con la participación de 48 selecciones nacionales, un aumento considerable respecto a los 32 equipos que han competido en ediciones anteriores desde 1998.
El anuncio del presidente de la FIFA llega en un momento crucial para los países anfitriones, que ahora entran en la fase final de preparación de infraestructuras, estadios y toda la logística necesaria para acoger el evento deportivo más grande del planeta.
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— FIFA World Cup (@FIFAWorldCup) June 11, 2025
Mundial 2026
Con solo doce meses por delante (11 de junio), la presión aumenta para garantizar que todas las instalaciones estén listas y cumplan con los estándares exigidos por la FIFA.
La ampliación del torneo a 48 equipos representa uno de los cambios más significativos en la historia de la Copa del Mundo.
Esta expansión no solo permitirá la participación de más naciones, especialmente de confederaciones tradicionalmente subrepresentadas como África y Asia, sino que también generará nuevos desafíos logísticos y organizativos para los anfitriones.
El formato de tres países anfitriones también plantea retos únicos en términos de coordinación internacional.
Las diferencias en infraestructuras, husos horarios y regulaciones entre Canadá, México y Estados Unidos requerirán una planificación meticulosa para garantizar una experiencia uniforme tanto para los equipos participantes como para los aficionados que viajarán entre los tres países.
A pesar de estos desafíos, la FIFA mantiene su confianza en que esta edición marcará un antes y un después en la historia de los Mundiales.
La capacidad combinada de los tres países para acoger eventos deportivos de gran magnitud, junto con la pasión por el fútbol que ha crecido significativamente en Norteamérica en las últimas décadas, son factores que respaldan el optimismo expresado por Infantino.
El impacto económico previsto para los países anfitriones es considerable.
Estudios preliminares sugieren que el torneo podría generar miles de millones de dólares en actividad económica, creando empleos temporales y permanentes, y dejando un legado duradero en términos de infraestructura deportiva y turística.
Para los aficionados al fútbol de todo el mundo, el anuncio de Infantino marca el inicio de la anticipación por un torneo que promete ser histórico no solo por su tamaño sino también por su alcance global.
La diversidad cultural de los tres países anfitriones, combinada con la participación récord de naciones de todos los continentes, podría convertir a este Mundial en una verdadera celebración global del deporte más popular del planeta.
A medida que avanza la cuenta regresiva, los ojos del mundo estarán puestos en los preparativos finales de Canadá, México y Estados Unidos para cumplir con la promesa de organizar «el mayor Mundial de la FIFA en la historia», como lo ha denominado el presidente Infantino.
Los próximos doce meses serán cruciales para determinar si esta ambiciosa visión se convierte en realidad.