viernes, 13 de febrero de 2026
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¿Cuál es la estrategia de Tena para que Selección de Guatemala le gane a Jamaica?

11 de junio de 2025
Jamaica vs Guatemala

En una breve pero sustanciosa declaración post-partido, el director técnico de la Selección de Guatemala, Luis Fernando Tena, compartió reflexiones reveladoras sobre las lecciones aprendidas tras el reciente enfrentamiento contra Jamaica.

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Sus palabras, aunque concisas, ofrecen una ventana a la visión estratégica del experimentado entrenador mexicano y los retos que identifica para el futuro inmediato del combinado guatemalteco.

La interacción comenzó con una pregunta directa de un periodista: «Bueno, entonces, ¿qué aprendió de este juego? Tiene un mes largo como jugador, ¿verdad?».

Esta interrogante buscaba obtener del estratega una evaluación inmediata del partido recién concluido, así como su perspectiva sobre el calendario que se avecina para la selección guatemalteca.

Tena inició su respuesta con una mirada hacia el futuro: «Sí, muy interesante lo que nos viene y lo sabíamos».

Esta afirmación inicial sugiere que el cuerpo técnico ya tenía clara conciencia de los desafíos que el calendario les depararía, indicando una planificación anticipada y un conocimiento profundo del panorama competitivo que enfrentan.

A continuación, el técnico ofreció una evaluación directa del rival: «Hoy vimos a una Jamaica en su cancha jugando, que tiene grandes jugadores que juegan a una gran velocidad».

Esta observación destaca dos elementos significativos: primero, el factor localía («en su cancha»), reconociendo la ventaja que supone para Jamaica jugar en condiciones familiares; y segundo, las características físicas y técnicas de los jugadores jamaiquinos, específicamente su velocidad y calidad individual.

Jamaica un rival para Guatemala

La mención de «grandes jugadores» y «gran velocidad» no es casual. Jamaica ha desarrollado en las últimas décadas un perfil de futbolistas físicamente imponentes, muchos de ellos formados en ligas europeas, particularmente en Inglaterra.

Esta realidad plantea un desafío particular para selecciones como Guatemala, cuyos jugadores suelen tener un biotipo diferente y provienen mayoritariamente de competiciones regionales.

Es precisamente esta diferencia física la que Tena aborda en la conclusión de su respuesta, quizás la parte más reveladora de sus declaraciones: «Entonces, eso tenemos que aprender, encontrar la forma de contrarrestar a esos jugadores que son más rápidos y más fuertes que nosotros».

Esta afirmación contiene varios elementos dignos de análisis. En primer lugar, hay un reconocimiento explícito y honesto de una desventaja física («jugadores que son más rápidos y más fuertes que nosotros»).

Esta franqueza es poco común en el discurso de entrenadores de alto nivel, que suelen evitar admitir desventajas tan claramente.

En segundo lugar, Tena no presenta esta desventaja como una excusa o una fatalidad, sino como un desafío a superar mediante la inteligencia táctica («encontrar la forma de contrarrestar»).

Esta aproximación refleja una mentalidad de crecimiento y adaptación, en lugar de resignación ante factores que podrían considerarse estructurales o difíciles de modificar a corto plazo.

La declaración de Tena, aunque breve, ofrece una radiografía precisa de uno de los mayores retos que enfrentan selecciones como Guatemala en el contexto de CONCACAF: cómo competir contra equipos cuyos jugadores poseen ventajas físicas evidentes, producto tanto de factores genéticos como de su formación en ligas de mayor exigencia atlética.

El reconocimiento de esta realidad por parte del técnico mexicano no debe interpretarse como pesimismo, sino como el primer paso necesario para desarrollar estrategias compensatorias.

Históricamente, equipos con desventajas físicas han logrado contrarrestarlas mediante mayor precisión técnica, organización táctica superior, cohesión colectiva y aprovechamiento inteligente de las fortalezas propias.

La experiencia de Tena, con un amplio recorrido en el fútbol mexicano y conocedor profundo de las dinámicas del fútbol de CONCACAF, resulta particularmente valiosa para Guatemala en este contexto.

Su capacidad para identificar claramente el problema es el primer paso para desarrollar soluciones efectivas.

El desafío planteado por el técnico trasciende el partido específico contra Jamaica y se proyecta como una constante que la selección guatemalteca deberá enfrentar en su camino hacia la consolidación regional.

Equipos como Estados Unidos, Canadá y el propio México, además de Jamaica, suelen presentar ventajas físicas similares, lo que convierte la observación de Tena en un diagnóstico relevante para el proyecto a mediano y largo plazo.

Para el aficionado guatemalteco, estas declaraciones ofrecen una perspectiva realista pero constructiva.

Tena no elude la realidad de las diferencias físicas, pero tampoco las presenta como obstáculos insuperables.

Su enfoque en «aprender» y «encontrar formas» transmite un mensaje de trabajo, adaptación e inteligencia táctica como vías para competir en condiciones de aparente desventaja.

El «mes largo» mencionado en la pregunta del periodista sugiere que Guatemala enfrentará una serie de compromisos internacionales en el futuro cercano, probablemente incluyendo la Copa Oro u otras competiciones oficiales de CONCACAF.

Estos partidos representarán oportunidades para implementar y evaluar las estrategias compensatorias que Tena y su cuerpo técnico desarrollen.

La capacidad de Guatemala para adaptarse a estos desafíos físicos será determinante en sus aspiraciones de ascender en la jerarquía futbolística regional.

El reconocimiento del problema por parte de Tena es un primer paso prometedor, que deberá traducirse en soluciones tácticas concretas en los próximos encuentros internacionales.

Mientras tanto, el combinado chapín continuará su preparación, consciente de sus limitaciones pero también de sus fortalezas, bajo la guía de un estratega que parece tener clara la hoja de ruta para maximizar el potencial de un equipo que busca escribir nuevas páginas en la historia del fútbol guatemalteco.