Contrabando, la caja chica del crimen organizado en la región

El contrabando de productos de consumo masivo se ha convertido en una de las herramientas financieras más utilizadas por redes criminales en Guatemala y Centroamérica.
Según CODECOF, este mercado ilícito permite a grupos delictivos movilizar ganancias provenientes de actividades como el tráfico de personas y armas, aprovechando la falta de controles estrictos en zonas fronterizas.
De acuerdo con Muriel Ramírez, el fenómeno excede las fronteras nacionales y requiere de estrategias conjuntas con países vecinos.
Las autoridades guatemaltecas ya han identificado operaciones vinculadas con estructuras transnacionales, lo que ha llevado a impulsar acciones coordinadas con México y Estados Unidos.
El sector privado insiste en que fortalecer la seguridad fronteriza no solo es un tema fiscal o comercial, sino una necesidad para desarticular redes que utilizan el contrabando como mecanismo para lavar dinero y expandir su influencia.
Sin una respuesta regional, advierten, el impacto seguirá repercutiendo en la economía formal y en los sistemas de salud pública.