La escasez de mano de obra en Guatemala ha llevado al sector construcción, así como a áreas como agricultura y transporte, a enfrentar serias dificultades para retener talento.
José Ardón, director de la Cámara de la Construcción, afirmó que el salario mínimo por sí solo no garantiza la retención de trabajadores; es necesario fortalecer la competitividad laboral y ofrecer oportunidades de desarrollo profesional.
Ardón destacó que las empresas deben invertir en capacitación y educación de su personal para aumentar la productividad y generar un entorno laboral atractivo.
Además, señaló que una inversión estratégica en infraestructura y en un mercado financiero sólido es clave para que los salarios puedan mejorar sin afectar la rentabilidad empresarial.
Según el director, este enfoque beneficia tanto a trabajadores como a empresas, creando un círculo virtuoso de crecimiento y desarrollo sostenible.