¿Cómo afectará a los guatemaltecos la nueva forma de separar la basura?

Guatemala ha iniciado una ambiciosa estrategia para frenar la contaminación por plásticos, respaldada por el Foro Económico Mundial y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
El país ya forma parte oficialmente de la Plataforma Nacional de Acción para los Plásticos, una iniciativa internacional que busca impulsar soluciones sostenibles mediante alianzas entre gobiernos, empresas y sociedad civil.
Así lo explicó Edwin Castellanos, viceministro de Recursos Naturales y Cambio Climático, en una entrevista con La Red Noticias 106.1FM, donde detalló que tras más de un año de trámites administrativos, Guatemala logró concretar su participación en este programa global que incluye a solo 25 países seleccionados.
La plataforma apoyará al país durante un año con asesoría técnica y expertos internacionales para analizar las causas del problema y formular soluciones concretas. “Lo que haremos con esta plataforma es convocar a los diferentes sectores del país, especialmente el sector privado y productivo, para que juntos entendamos cuál es la raíz del problema y planteemos medidas que podamos implementar localmente”, afirmó Castellanos.
Entre las primeras acciones se contempla realizar un diagnóstico nacional sobre el uso y desecho del plástico, tomando como referencia las experiencias de países como Colombia y Costa Rica, que ya han implementado medidas como la prohibición de plásticos de un solo uso y la aprobación de marcos regulatorios más estrictos.
Aunque Guatemala aún no ha llegado a ese nivel normativo, el viceministro enfatizó que el enfoque no es prohibir el plástico, sino promover un uso responsable y reducir su impacto ambiental. “El plástico no es el enemigo. Es útil y necesario en muchos aspectos, pero lo estamos utilizando de forma desmedida y sin control”, advirtió.
El ministerio también apuesta por integrar al sector privado como un actor clave. “Pequeños cambios en los procesos productivos, como dejar de usar botellas verdes y optar por botellas transparentes —que sí se pueden reciclar en Guatemala—, pueden tener un gran impacto”, explicó.
Además, esta estrategia no camina sola. El MARN trabaja en paralelo con municipalidades para mejorar la recolección y separación de residuos, y promueve campañas de concientización para transformar la relación de los ciudadanos con el plástico. “La basura mal gestionada no solo es un problema ambiental; también es una oportunidad económica que estamos desaprovechando”, agregó.
Castellanos destacó que ya hay municipios que están explorando alianzas con empresas privadas para transformar residuos en abono o en energía mediante incineración controlada. Este enfoque busca pasar de una lógica de sanción a una de generación de valor.
Con esta visión, Guatemala comienza a trazar una hoja de ruta en la que el plástico deje de ser un símbolo de contaminación y se convierta, con el apoyo internacional, en un motor para la innovación ambiental y el desarrollo sostenible.