Cierre parcial del CAP de Tierra Nueva 1 afecta a más de 30,000 habitantes

El cierre del Centro de Atención Permanente (CAP) de Tierra Nueva 1, en Chinauta, ha desatado una ola de protestas por parte de médicos, pacientes y vecinos.
La Dirección de Servicios de Salud de Guatemala, área Nor Oriente, había anunciado recientemente la reducción de horario de este centro, que pasaría de ofrecer atención las 24 horas a funcionar de 7 a 15 horas.
A pesar de que se mencionó la «baja cobertura» como la principal razón del cierre, el personal médico ha señalado que el verdadero motivo es la falta de equipos e insumos adecuados.
Según varios testimonios de trabajadores del centro, los equipos con los que actualmente cuentan son obsoletos, lo que dificulta la prestación de un servicio de calidad.
En este sentido, los profesionales han mencionado que, en ocasiones, deben recurrir a equipos de sutura para procedimientos tan simples como la extracción de una uña, lo cual evidencia la escasez de recursos.
Uno de los puntos más críticos en la falta de insumos es la ausencia de tiras reactivas y glucómetros para atender a pacientes diabéticos.
Además, la carencia de una incubadora pone en riesgo la vida de los recién nacidos, quienes no pueden ser trasladados con seguridad a otros hospitales.
«Nos exigen calidad en la atención, pero no nos proporcionan los recursos para hacerlo», expresó una de las trabajadoras del CAP. «Los equipos son viejos, no sirven bien, y muchos de los insumos básicos como medicamentos y material médico no están disponibles. El cierre del CAP es una consecuencia de la falta de compromiso por parte de las autoridades para darnos lo que necesitamos», agregó.
El impacto de este cierre es considerable, ya que los habitantes de Tierra Nueva 1 y de comunidades aledañas ahora tendrán que viajar hasta 45 minutos en vehículo para acceder a atención médica en los hospitales más cercanos, como el General San Juan de Dios o el Roosevelt, ambos con una saturación de pacientes que genera tiempos de espera de varias horas.
Vecinos del lugar, quienes dependen de este centro para emergencias, han salido a las calles a manifestarse en contra del cierre. «Este centro no solo ofrece atención básica, sino que también se encargaba de emergencias urgentes que no pueden esperar», comentó uno de los residentes. «Ahora nos mandan a hospitales donde nos pueden hacer esperar horas, sin contar el costo de los traslados, que para muchos es inalcanzable.»
Gilberto Osorio, guardián del CAP y portavoz del personal, expresó su indignación por la decisión de las autoridades y la falta de consulta con los trabajadores antes de tomar la medida. «Es una vergüenza que no nos hayan informado antes sobre este cambio», dijo Osorio. «Lo que necesitamos son equipos adecuados para poder atender a la población de forma eficiente, no reducir el servicio por falta de recursos.»
El personal del centro también ha criticado el argumento de «baja producción» que se utilizó para justificar la reducción de horas de atención. Según el personal médico, el CAP atiende un promedio de 60 emergencias diarias, lo cual es un indicador de que la demanda de atención es alta y necesaria.
Por su parte, el presidente Bernardo Arévalo había prometido la apertura de más de 100 CAP en todo el país, pero con el cierre de este centro, los habitantes de la zona temen que otros servicios sean eliminados.