Bolivia declara estado de “calamidad pública” y vuelven las protestas

La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, ha decretado un estado de “calamidad pública” en todo el país, con la intención de negociar un crédito interno para hacer frente a la pandemia del coronavirus en medio de una escalada de contagios.
El anuncio realizado el lunes, llega en medio de una disputa entre el ejecutivo y la Asamblea Legislativa, dominada por el partido del expresidente Evo Morales, -exiliado en Argentina-, que ha rechazado un crédito de 327 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI). Los detractores del préstamo sostienen que éste está condicionado a medidas de ajuste económico, algo que ha negado el FMI.
“El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas tramitará ante el Banco Central de Bolivia la concesión de un crédito en favor del Tesoro General de la Nación, a fin de continuar con la implementación de acciones de carácter económico destinadas a mitigar los efectos negativos del coronavirus”, expone el decreto.
En alusión a la disputa actual, el ministro interino de Economía y Finanzas Públicas, Abel Martínez, aseguró que “hay una actitud de bloqueo, tozudez muy grande sobre lo que significa la aprobación de estos financiamientos».
«No están perjudicando al gobierno, sino a la población”, afirmó Martínez.
Sin especificar el monto del crédito, el economista Alberto Bonadona explicó el contexto, de acuerdo con lo que establece la Constitución Política del Estado.
“La situación de calamidad, una vez que es dictada, permite al Estado, sin aprobación del Legislativo, tener el 1% del Producto Interno Bruto, que en estas circunstancias es muy poco dada la dimensión de la emergencia que estamos viviendo”, dijo Bonadona.
El director del Banco Central de Bolivia, José Gabriel Espinoza, dijo a la Voz de América que en este momento son de extrema importancia los recursos externos para la estabilidad y reactivación de la economía, considerando los efectos negativos que se han generado debido a la pandemia.
En este escenario, parlamentarios de oposición y analistas consideran que la concesión de recursos debe ser manejada con transparencia.
“Este estado de excepción más allá del monto, lo que va a hacer es agilizar directamente, pero el problema es la transparencia. Yo creo que hay una fuerte debilidad desde el nivel central y eso se ha demostrado en los últimos meses. Esos recursos se necesitan porque la situación se está agravando en Bolivia”, explicó el analista económico, Pablo Cuba.