Bolivia busca que el estadio «más alto del mundo» tengo futbol internacional

Bajo la consigna de que «se juega donde se vive», las instituciones de la ciudad de El Alto, en Bolivia, trabajan para que el ‘Estadio Municipal’, casa del Always Ready, a 4.090 metros de altitud, reciba la aprobación internacional para ser la sede del equipo en la Copa Libertadores.
Estarán en Bolivia
El próximo 29 de enero llegará una comisión de la Conmebol que hará la verificación del cumplimiento de los requisitos para los partidos internacionales, en el que es considerado el estadio «más alto del mundo» en donde se juega fútbol de primera división.
«Se juega donde se vive y sería algo histórico que se pueda jugar aquí (la Copa Libertadores)», expresó a la Agencia EFE la alcaldesa de El Alto, Eva Copa.
El escenario, con un aforo para 25 mil personas, está en al norte de la urbe vecina de La Paz, casi a las faldas de la cordillera de los Andes y, durante los últimos cinco años, es el fortín del «Millonario», que regresó en 2019 a la División Profesional boliviana luego de 24 años en categorías inferiores.
Espera en Bolivia
En caso de que la CONMEBOL apruebe las condiciones del estadio, el Always Ready jugará por «primera vez» en casa y ante su hinchada el próximo 20 de febrero contra el Sporting Cristal de Perú, por la segunda ronda de la Libertadores que antecede a la fase de grupos.
«Estamos con mucha fe, con mucha ilusión y esperemos que (los delegados de la Conmebol) valoren todo el esfuerzo que está haciendo El Alto», le dijo a la Agencia EFE el presidente del Always Ready, Andrés Costa.
El equipo alteño participó en tres ocasiones la Copa Libertadores (2021, 2022 y 2023) y una vez la Sudamericana (2020), pero siempre en el Hernando Siles a 3.650 metros sobre el nivel del mar, en La Paz.
Trabajan en Bolivia
En los exteriores del estadio, decenas de obreros trabajan en las obras de infraestructura complementarias como el alcantarillado, colocado de lozas en las calles y aceras, iluminación de vías y la habilitación de las áreas del parqueo.
Pese a que el escenario se inauguró en 2017, se debió trabajar para que esté a plenitud, ya que inicialmente no tenía iluminación y el césped era artificial.
La alcaldesa Copa explicó que se invirtieron 12 millones de bolivianos (1,7 millones de dólares) para la instalación de las luces para el campo, una pantalla gigante, el sistema de sonido, las mejoras en los camerinos y los banquillos de suplentes y el túnel de acceso a la cancha.