Autopista Palín-Escuintla: Últimos detalles para la habilitación parcial tras ocho semanas de reparaciones

Tras ocho semanas de trabajo intensivo, el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) se encuentra en la recta final para la habilitación parcial de la autopista Palín-Escuintla, en el kilómetro 44, donde un hundimiento obligó a cerrar la vía.
Según las autoridades, si las condiciones climáticas lo permiten, dos carriles de la carretera podrían reabrirse al tránsito el 8 de agosto de 2024.
⏰Tic tac ⏰#ReconexionEscuintla 🛣️
Desde el día uno, no ha faltado nuestra voluntad por rehabilitar la autopista, pero los trabajos están sujetos a altos estándares de ingeniería , de calidad y al clima¡Queremos y tenemos la obligación de hacerlo bien!🙏🏽 pic.twitter.com/3mxNJtpOsY
— Ministerio de Comunicaciones (@CIV_Guatemala) August 8, 2024
Demoras en las obras: Clima y calidad en la ejecución
En una entrevista reciente, el ministro de Comunicaciones, Félix Alvarado, explicó las razones detrás del retraso en la reapertura de la autopista.
El mal tiempo y la necesidad de garantizar una construcción robusta y duradera han sido los principales factores que han prolongado las obras. Lo que inicialmente parecía un hundimiento menor, reveló problemas más serios con la infraestructura subterránea: una tubería completamente colapsada y obstruida, lo que representaba un peligro considerable para los usuarios de la carretera.
Para solucionar el problema, se realizó una excavación de 23 metros de profundidad para acceder a la tubería dañada, bloqueada por desechos que causaron el hundimiento. Fue necesario excavar cinco metros adicionales para retirar la tubería colapsada, de tres metros de diámetro, y sustituirla por dos nuevas tuberías de igual tamaño. Este doble refuerzo pretende evitar que el problema se repita en el futuro.
Ejecución y proceso de relleno
Una vez instaladas las nuevas tuberías, comenzó el complejo proceso de relleno. Este trabajo se realiza en capas de 30 centímetros, utilizando herramientas manuales para evitar cualquier daño a la estructura recién instalada. Cada capa se somete a una evaluación para asegurar que cumple con los estándares de calidad, especialmente en términos de humedad. Sin embargo, las lluvias constantes han sido un obstáculo, ralentizando el avance de las obras.
El ministro Alvarado destacó que el objetivo es asegurar que la carretera cumpla con altos estándares de calidad, lo que requiere tiempo y atención al detalle. “Estamos hablando de una infraestructura que debe garantizar la seguridad a largo plazo, por eso cada etapa se lleva a cabo con el máximo cuidado”, señaló.

Próximos pasos y reapertura completa
Con la primera fase del relleno completada, se ha iniciado la colocación de la subbase y la base final de la carretera. Los trabajos concluirán con la aplicación de un pavimento asfáltico especializado, conocido como RipRap.
Respecto a la reapertura total de la autopista, Alvarado informó que la segunda fase de la reparación podría estar lista en unos 50 días, aunque reiteró que el clima seguirá siendo un factor determinante. En esta fase, se completará el relleno, se construirán muros de contención y se colocará el pavimento definitivo que permitirá el tránsito normal.
“La variable climática ha sido el principal desafío, pero hemos mantenido un ritmo constante de trabajo desde el inicio”, concluyó Alvarado.