El presidente del CACIF, Charles Bland, expresó su preocupación por el reciente aumento al salario mínimo decretado para 2025, al advertir que medidas adoptadas sin un sustento técnico podrían incrementar la informalidad laboral en Guatemala.
Durante una entrevista, Bland señaló que más del 70% de los guatemaltecos ya trabaja en condiciones informales, y que los jóvenes que ingresan al mercado laboral son quienes más resienten los efectos de incrementos salariales que las empresas no siempre pueden absorber.
Según Bland, las variaciones abruptas en el salario mínimo responden más a decisiones políticas que a análisis técnicos, lo que genera incertidumbre en todos los sectores productivos.
Además, insistió en la necesidad de establecer una política salarial moderna que tome en cuenta la productividad y que se construya a través de un diálogo entre el gobierno, empleadores y trabajadores.
Bland advirtió que, sin una metodología clara y predecible, el país corre el riesgo de empujar a miles de jóvenes hacia la informalidad, limitando sus oportunidades de desarrollo laboral y económico.