Así toman las casas: El modus operandi de las pandillas en Guatemala

Las pandillas han perfeccionado un método sistemático para tomar el control de viviendas en Guatemala. El proceso comienza con la identificación de propiedades vulnerables, ya sea por ausencia de los dueños, conflictos familiares, precariedad en la seguridad o falta de escrituras claras.
Una vez seleccionada la vivienda, los grupos delincuenciales inician un proceso de intimidación que incluye llamadas, visitas y exigencias de “colaboración”.
Si los propietarios no ceden, las amenazas aumentan y, en muchos casos, terminan en la expulsión forzada de las familias.
Las víctimas más frecuentes son adultos mayores, personas sin redes de apoyo o familias que no cuentan con recursos para litigar.
En la mayoría de casos, la denuncia no garantiza una respuesta inmediata, lo que deja espacio para que los grupos criminales consoliden su control.
Méndez asegura que lo más preocupante es el crecimiento del fenómeno y la falta de acciones contundentes para frenar una ola de despojos que podría dejar a comunidades enteras bajo dominio criminal.