Arévalo sobre las interpelaciones: ‘Respetamos el marco legal, pero solicitamos responsabilidad’

El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, se pronunció este lunes sobre las constantes citaciones e interpelaciones a miembros de su gabinete por parte del Congreso de la República.
En su intervención durante el programa La Ronda de la Semana, el mandatario expresó su respeto por los mecanismos de control legislativo, pero subrayó la importancia de que estas acciones se realicen con responsabilidad y no con fines políticos.
La importancia de la fiscalización
Arévalo reconoció que las interpelaciones y citaciones son herramientas fundamentales para la fiscalización en un sistema democrático, pero advirtió que el abuso de estas herramientas puede dificultar el trabajo del Ejecutivo.
Según el presidente, varios de sus ministros han sido llamados a comparecer más veces de las que han estado en el cargo. Un ejemplo de esto es el actual ministro de Comunicaciones, quien, según Arévalo, ha recibido más citaciones al Congreso que días en su puesto.
«Respetamos la ley, y atendemos todas las citaciones e interpelaciones como corresponde, pero es importante que estas se realicen con seriedad y no se utilicen para obstaculizar el avance del gobierno», afirmó el presidente.
El impacto en la gestión pública
El presidente señaló que este tipo de citaciones recurrentes impide que los ministros puedan cumplir con sus tareas esenciales, como la supervisión de proyectos y la gestión de obras públicas.
Arévalo hizo un llamado a los legisladores para que la fiscalización no se convierta en un obstáculo para la gestión pública, ya que estas interpelaciones tienen el potencial de frenar la labor de un gobierno recién iniciado.
El mandatario también mencionó que varios ministros han pasado por procesos de interpelación largos y complejos.
Entre ellos, destacó el caso de Francisco Jiménez, ministro de Gobernación, cuya interpelación se extendió por 15 semanas, y el de Carlos Ramiro Martínez, ministro de Relaciones Exteriores, quien enfrentó una interpelación de siete meses.
Sin embargo, también hizo notar que algunos de estos procesos no llegaron a buen puerto, como el de Liwy Grazioso, ministra de Cultura y Deportes, que nunca llegó a formalizarse por la falta de acción de los diputados.
Un llamado al Congreso
Arévalo cerró su intervención haciendo un llamado al Congreso de la República para que cumpla con su función de fiscalización, pero con el objetivo de fortalecer la gestión pública y no con fines partidistas o políticos.
«Hacemos un llamado a que el Congreso cumpla con su función de fiscalización en beneficio del país y no con otros objetivos de distinta índole», concluyó el presidente.
A pesar de sus críticas, el mandatario aseguró que su gobierno continuará colaborando con el Congreso en los procesos de fiscalización, respetando los procedimientos establecidos por la ley, pero pidiendo que se priorice la seriedad y el compromiso con el bienestar de la nación.