Arévalo defiende gestión en infraestructura y reconoce desafíos en Ministerio de Comunicaciones

El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, defendió la gestión de su gobierno en materia de infraestructura durante una entrevista en La Red 106.1, reconociendo que ha enfrentado importantes desafíos en el Ministerio de Comunicaciones, donde ha tenido que realizar varios cambios de titulares en pocos meses de gestión.
Al ser cuestionado sobre la percepción ciudadana de que las carreteras del país continúan en mal estado, Arévalo contextualizó la situación señalando que Guatemala enfrenta un rezago de décadas en inversión vial. «Tenemos 30 años de que no se invierten carreteras en este país», afirmó el mandatario, comparando su gestión con administraciones anteriores.
«¿Sabe cuántos kilómetros de asfalto nuevo dejó el gobierno de Otto Pérez Molina? Nuevos, construidos: 16», señaló Arévalo, argumentando que los gobiernos previos se limitaron a realizar mantenimiento, el cual eventualmente también fue abandonado, provocando el deterioro progresivo de la red vial.
El presidente detalló algunos proyectos específicos que su gobierno está implementando, como la rehabilitación de 70 kilómetros de carretera desde Cubulguitz hasta San Luis Vista Hermosa en Alta Verapaz, complementada con una «enervadura de 300 kilómetros de carreteras terciarias para llegar a las aldeas», que, según prometió, estarán concluidos este mismo año.
También mencionó avances en la reparación de puntos críticos como el kilómetro 40, el kilómetro 17 y medio, y trabajos en el puente de Nagualate y los desniveles del Trébol en la Ciudad de Guatemala, aunque reconoció que en algunos casos enfrentan procesos de judicialización que complican los avances.
Respecto a la inestabilidad en el Ministerio de Comunicaciones, donde ya ha nombrado a tres ministros diferentes en menos de un año de gobierno, Arévalo explicó las razones de estos cambios. Sobre la salida de la primera ministra, Jazmín de la Vega, indicó que «encontramos ahí un problema que evidenciaba cierta incompatibilidad con los principios éticos fundamentales».
En cuanto al segundo ministro, Félix Alvarado, el presidente explicó que «se enfrentó a una maquinaria sumamente compleja, en donde se llegó a un punto de paralización de la operación y en donde él sale del ministerio para permitir que se nombrara a alguien más».
Arévalo reconoció que su gobierno subestimó la magnitud de los problemas en dicho ministerio: «Lo que encontramos ha sido mucho más profundo y preocupante de lo que habíamos diagnosticado y por eso fue que ha tomado más tiempo recuperar el control y empezar a tener ya la capacidad de hacer la operación que se necesita».
Al ser cuestionado sobre cuál considera que ha sido su mayor error durante su gestión, el presidente señaló precisamente este aspecto: «Tal vez hubiera hecho en el Ministerio de Comunicaciones un diagnóstico más profundo del mecanismo en el que funcionaba la corrupción».
Por otra parte, Arévalo destacó como uno de sus principales logros la decisión de «rescatar todos los proyectos de infraestructura estratégica que fueron abandonados por gobiernos porque sencillamente no iban a poder ver el resultado inmediato». Entre estos mencionó la ampliación de puertos, la recuperación del ferrocarril de carga y la modernización del aeropuerto internacional.
El presidente concluyó reconociendo que los problemas del país «son el resultado de décadas de incompetencia y de abandono por parte de un gobierno tras otro», y aunque afirmó que su administración hará todo lo posible por resolverlos, evitó prometer soluciones inmediatas. «Yo tampoco voy a decirle al pueblo de Guatemala ‘no se preocupe, yo voy a resolver todos sus problemas de la noche a la mañana’, porque sería ingenuo y los estaría engañando», sentenció.