África en la lucha por la falsificación de edad en futbolista ¿Cómo lo hacen?

En África, iniciando 2023, Camerún eliminó a 32 jugadores de su selección masculina Sub-17 por superar los 18 años. En 2016, casi la mitad de la selección Sub-17 de Nigeria fue expulsada de un partido clasificatorio para la Copa Africana de Naciones por alterar la edad en varios jugadores.
No solo en África
También en Europa, hay dudas sobre la edad de varios jugadores africanos, entre ellos, el camerunés Youssoufa Moukoko, del Borussia Dortmund, o el gambiano Bakery Jatta, del Hamburgo SV. Si bien tales acusaciones a menudo están teñidas de racismo, los jóvenes futbolistas africanos siguen estando afectados por el fraude en lo que respecta a su edad.
Situación en África
Las federaciones de fútbol, ante la carencia de datos fiables, recurren cada vez más a la resonancia magnética de la muñeca de los futbolistas para poder determinar su edad.
Así lo hace la Federación de Fútbol de Camerún (FECAFOOT), dirigida por el camerunés Samuel Eto’o, exestrella del Barcelona, que quiere prohibir posibles trampas con la edad en el equipo de ese país para la Copa Africana Sub-17 de abril en Argelia.
Las resonancias magnéticas muestran hasta qué punto se ha desarrollado el cartílago cerca de los extremos de los huesos largos, la llamada placa de crecimiento, hasta que se transforman en material óseo. Este proceso suele tener lugar, en los hombres, entre los 18 y los 19 años.
«No se puede confiar en los pasaportes»
Según la FIFA, citando un estudio realizado por su Centro de Investigación y Evaluación Médica publicado en el British Journal of Sports Medicine en 2007, si el cartílago epifisario de la muñeca está cerrado, hay un 99 por ciento de probabilidad de que el jugador sea mayor de edad. Sin embargo, en algunos círculos medicos no confían del todo en dicho método.
«Sabemos que esta prueba no siempre es precisa», dice a DW Chuka Onwumechili, profesora e investigadora de Deportes en la Universidad de Howard, Washington, «pero parece ser el mejor de todos los métodos, porque no se puede confiar en los pasaportes».
Lo difícil en África
La riqueza y la fama del fútbol profesional seducen a muchos jóvenes de procedencia humilde, quienes pueden caer en manos de agentes y funcionarios sin escrúpulos. La carencia de registros digitales, en muchos países africanos, permite a dichos agentes indicar una edad menor. De esta manera, tienen más oportunidades en clubes de Europa y en las ligas de EE. UU. y Asia.
«En Ghana, usamos ahora tarjetas de identificación ghanesas, conectadas con la mayoría de nuestras instituciones gubernamentales, para controlar el fraude de edad», explica Ernest Yeboah Acheampong, investigador de deportes y salud en la Universidad de Educación en Winneba, en la capital, Accra.
El investigador advierte que «las federaciones tampoco deberían aceptar más declaraciones juradas para respaldar un cambio de nombre y edad. En el momento en que estas se hacen, hay un problema, y la persona que las presenta está probablemente queriendo engañar». Muchas veces ni siquiera los padres de los adolescentes se enteran de lo que les están haciendo a sus hijos, asegura.