¿A quién beneficia realmente el aumento al salario mínimo? CACIF enciende las alertas

El Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) manifestó su rechazo al incremento del salario mínimo decretado por el Ejecutivo para el año 2026, al considerar que la medida no cuenta con un respaldo técnico suficiente y podría generar efectos adversos en el empleo formal, la competitividad del país y la sostenibilidad de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES).
A través de un comunicado, la cúpula empresarial señaló que el sector privado participó de manera responsable en los espacios de diálogo sobre la fijación del salario mínimo, presentando propuestas diferenciadas por región, sustentadas en análisis técnicos y en las condiciones reales de la productividad nacional.
No obstante, lamentó que dichas recomendaciones no fueran consideradas en la decisión final.
Ante el incremento del salario mínimo para el año 2026#ComunicadoCACIF pic.twitter.com/LtUSDcYqy8
— CACIF (@CACIFGuatemala) December 19, 2025
Según el CACIF, el ajuste salarial podría profundizar el problema estructural de la informalidad laboral, que ya afecta a más de cinco millones de guatemaltecos, equivalente a cerca del 70 % de la población económicamente activa.
Advirtió que miles de trabajadores podrían verse obligados a abandonar el empleo formal para incorporarse al sector informal, perdiendo acceso a prestaciones laborales y a la seguridad social, con un impacto directo en el bienestar de sus familias.
El sector empresarial también alertó que durante 2025 la medida interrumpió la tendencia de recuperación del empleo formal, lo que habría evitado la creación de aproximadamente 40 mil nuevos puestos de trabajo.
En ese contexto, el incremento previsto para 2026 podría agravar la situación y limitar aún más las oportunidades laborales, especialmente para jóvenes y personas que buscan su primer empleo.
¿Puede subir el salario sin perder empleos? El temor al desempleo tras el aumento salarial
Las MIPYMES, que representan ocho de cada diez empresas afiliadas al CACIF y sus cámaras, figuran entre las más vulnerables ante el aumento, ya que enfrentan mayores dificultades para absorber el alza de costos sin comprometer su operación, competitividad y capacidad de generación de empleo.
El pronunciamiento también subraya que el incremento salarial se adopta en un entorno complejo, marcado por altos niveles de inseguridad, deficiencias en infraestructura, demoras portuarias y un exceso de trámites administrativos, factores que, a criterio del sector privado, ya afectan la competitividad del país.
Finalmente, el CACIF hizo un llamado a construir una política salarial integral, alineada con la productividad y la realidad económica nacional, que contribuya a reducir la informalidad, ampliar la cobertura de la seguridad social y brindar previsibilidad a la generación de empleo formal. De lo contrario, advirtió, el aumento al salario mínimo para 2026 podría poner en riesgo la estabilidad económica y laboral de Guatemala.







